"La gente no sabe lo atractiva que es la esgrima"

  • La tiradora Cristina Enríquez disputará en diez días el Nacional, aunque su sueño es "estar en unos Juegos Olímpicos"

La esgrima, único deporte de origen español, también tiene su reducto en Málaga, sobre todo en el club Larios-Perchel. Allí, donde cada semana se entrenan unos cincuenta tiradores, se encuentra una de las más firmes promesas a nivel nacional, Cristina Enríquez. Campeona andaluza en 2006 y 2007, hace dos semanas cedió el título regional en favor de su compañera Ana Sandra Berzosa. Sin embargo, en diez días acudirá a Barcelona para disputar el Campeonato de España M-17, su especialidad. Enríquez, a la corta edad de 15 años, tiene muchas esperanzas depositadas en la cita: "Espero conseguir algo, pero allí estarán los mejores, fuera hay mucho nivel. Con clasificarme entre los 16 primeros, me conformo".

La malagueña todavía tiene metas más ilusionantes que cumplir a largo plazo. En concreto, aquel con el que sueña cualquier deportista. "Me gustaría estar en unos Juegos Olímpicos. Es difícil, pero no imposible", dice Enríquez, que conoce muy bien el camino que conduce a Londres 2012 o al siguiente evento olímpico: "Para eso hay que ganar el Nacional, y yo espero hacerlo en un futuro. Si sigo entrenando como hasta ahora y compitiendo de esta manera, es probable".

Y eso que sólo lleva tres años manejando el sable, pues todo comenzó por casualidad: "Hace tres años vinieron a mi instituto unos tiradores a realizar una exhibición. Me gustó, me apunté en el club y, poco a poco, como veía que no se me daba del todo mal, empecé a entrenar más en serio y a competir. Sinceramente, me encanta lo que hago".

No obstante, la del Larios-Perchel se lo toma como una afición debido a las dificultades de vivir de un deporte como la esgrima. "Actualmente es un hobby para mí. Únicamente se puede vivir de la esgrima si eres maestro, sino es muy complicado", asegura.

Además, la esgrima en Málaga es casi inexistente en comparación a otros puntos de España, según la malagueña: "Aquí la esgrima va un poco por libre. No hay tanta gente que se dedique a ella como en otros sitios, donde hay más clubes y mayor estructura. Es una pena", señala Enríquez, que apuesta por una mejoría en esta disciplina: "Tendría que haber mayor promoción, porque la gente no sabe lo atractiva que es la esgrima. Con más medios, se lograrían más cosas".

También pide un poco de igualdad respecto a la esgrima masculina, un escalón por encima de la femenina, según las palabras de la malacitana. "No hay demasiadas distinciones, pero es verdad que a ellos se les reconoce un poco más, pero eso ocurre en todos los deportes", afirma.

La tiradora también advierte diferencias a la hora de competir: "La manera de pelear no tiene nada que ver. Ellos son más fuertes y atacan mucho, por lo que se ven asaltos muy rápidos. Nosotras lo hacemos de forma más sencilla, con mayor tranquilidad y utilizando mucho la táctica".

Pese a todo, Enríquez se alegra de hacer lo que hace. "Se aprende mucho. Aunque se practique de forma individual, la esgrima te enseña a cooperar. No sólo eso, sino que adquieres rapidez y reflejos. Y no es para nada violento, como dicen algunos", zanja.

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