El golpe para ser profesional

  • José 'Puño' García dará el salto del mundo amateur al profesional en una pelea que tendrá lugar mañana en Benalmádena Será el segundo marbellí en ascender a esta modalidad

José Torrisco García, aunque más conocido como José Puño García, ya está preparado para dar el salto. El marbellí disputará mañana el primer combate de su vida como profesional. La velada se celebrará en el Beach Club del complejo hotelero Holiday World de Benalmádena, donde peleará contra el jerezano Luis Cantero. "Tengo mucha ilusión por mi debut. Creo que tengo bastante experiencia del campo amateur", dijo el boxeador malagueño.

En palabras de García "esperara un combate bastante duro y entretenido. Él lo que espera es ganar", afirma.

Para este cambio de disciplina el malagueño necesitó prepararse a conciencia: "Si comparamos mi preparación ahora como profesional con la de amateur es físicamente mucho más duro. Son más sesiones de sparring, las carreras son más continuas, es decir, más largas. En general es mucho más duro".

Siempre que su trabajo como electricista se lo permite, la preparación viene determinada por los entrenamientos que realiza con un compañero suyo, el también marbellí Antonio Benítez, que fue uno de los que le animó a dar el salto a profesional así como su entrenador actual, Pedro Antonio Carrasco. Aunque, sin duda, el artífice principal fue el presidente de la Asociación Española de Boxeo, Gonzalo Campos.

El problema que tenía Puño era que tenía poco tiempo para poder entrenar. La ayuda le vino como anillo al dedo para poder decidirse.

Además, no hay que olvidar que experiencia no le va a faltar en esta nueva categoría, tras su paso por el boxeo amateur y el full contact, donde disputó más de 60 combates entre las dos disciplinas. "Concretamente, en el boxeo tuve unas 30 peleas y de ellas pude perder en torno a cinco. También tengo la experiencia del full contact, que fue donde empecé", comentó.

Unos inicios que se produjeron en torno a los años 2008-2009, aunque todo esto tiene un origen para García: "Desde niño me gustaba el tema de las peleas y me fijé en mi primo, que hacía full contact en Marbella, y decidí probar con él. Me gustó y estuve varios años practicando, lo que pasa es que yo era muy fanático del boxeo. De ahí fue cuando, gracias al apoyo que recibí, decidí practicar el boxeo".

La experiencia acumulada desde entonces viene complementada con grandes momentos vividos en el ring. Sin duda, cabría destacar el año 2012 cuando se proclamó campeón de Andalucía y se colgó la medalla de bronce en el Campeonato de España en ese mismo año.

Era un gran momento en su carrera como boxeador, pero llegó una inoportuna lesión, justo después de los campeonatos, que le llevó a estar a punto de acabar con parte de su vida, el boxeo. "Al acabar los campeonatos tuve una lesión en el dedo de la mano mientras trabajaba. Me hizo estar apartado dos años y me dijeron que no podía volver a boxear", confesó.

Los médicos no auguraban nada bueno para su futuro y la rehabilitación llegó a ser muy "rara" para él. "Los médicos no me hicieron resonancia, decían que no tenía nada. Gracias a mi empresa pudimos contactar con la Mutua y fue entonces, cuando me hicieron la resonancia y vieron que tenía no solo una rotura en el metacarpiano, además tenía parte de los ligamentos partidos y líquido retenido", afirmó.

Pero el tiempo pasaba y el dedo no evolucionaba de la mejor manera, aunque José finalmente consiguió ver la luz al final del túnel: "La cosa no mejoraba y finalmente tuve que pedir una rehabilitación yo mismo. Cuando los médicos se enteraron que practicaba boxeo me dejaron de lado y decían que eso era degeneración de mi deporte al tanto practicarlo. Llegué a tener depresión con la idea de no que no podía volver a boxear pero fui a Málaga a un hospital especializado del Limonar a recuperarme".

En 2014 volvió a la acción aunque todavía no estaba en plenas condiciones para afrontar las peleas. "Después de estar parado todo ese tiempo, no arrancaba. Estaba anímicamente más apagado y todavía tenía que coger la forma", dijo el marbellí.

Pero, tras estos malos momentos, quién le iba a decir que estaría a tan solo un día de poder convertirse en profesional con 32 años.

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