Se impone la pegada

  • El Antequera 2010 no encontró el ritmo de juego mostrado en jornadas pasadas y sucumbió al acierto de un Reyno de Navarra comandado por Ruesga y Malmagro

Bajo una nueva denominación el San Antonio, ahora Reyno de Navarra, superó sin demasiados problemas a un dubitativo Antequera 2010, que estuvo lejos del nivel exhibido en las últimas jornadas, que tan buenas y esperanzadoras sensaciones había dejado.

Los andaluces se adelantaron en el marcador tras el pitido inicial y ya no volvieron a anotar hasta los ocho minutos de encuentro. Para entonces, Ruesga y Malmagro se habían encargado de poner a su equipo con tres goles de ventaja y, de paso, aprovecharon para dejar un aviso del daño que uno y otro podían hacer. Y cumplieron con su amenaza. El conjunto antoniano cogió el mando de encuentro y con mucha calma fue tomando ligeras ventajas de entre dos y tres goles. Chelu Cid logró colocar a los suyos con un 8-7 superado el ecuador del primer tiempo, pero los locales, sin apenas inmutarse, despejaron dudas con un cruel parcial de 7-2. Las exclusiones consecutivas de Trivundza, Baena y Prodanovic tampoco ayudaron y al descanso se llegó con un 15-9 más que preocupante. Tras el paréntesis las cosas no arrancaron mucho mejor. El equipo navarro salió como una apisonadora y colocó en el electrónico un 20 a 10 para terminar de hundir a los antequeranos. Ortega tiró de Nacho Moya en un último intento por reconducir las cosas y, aunque la sombra de una resucitación malagueña se paseó por el pabellón universitario tras un 0-6 a favor, Villaldea pidió tiempo muerto y Ruesga, Malmagro y Hernández crucificaron a los de Antequera (33-28).

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