El maestro es Novak Djokovic

  • Nadal continúa sin levantar el único trofeo que le falta al caer en dos sets con el serbio

Rafael Nadal dejó escapar ayer por segunda vez en su carrera la final del Masters al perder en Londres ante Novak Djokovic por 6-3 y 6-4 en una hora y 36 minutos. El número uno del mundo ya cayó hace tres años, ante Roger Federer, en el partido decisivo del torneo que reúne al término de cada temporada a los ocho mejores tenistas del ranking, el único importante que le falta por ganar al mallorquín.

Bajo la cubierta del O2 Arena, Djokovic se quitó la espina que le dejó clavada la última final del US Open, que perdió ante Nadal. A sus 27 años, el español ha ganado ya los cuatro Grand Slam, se colgó el oro olímpico en Pekín y ha levantado la Copa Davis con España, pero mantiene la Copa de Maestros como una asignatura pendiente. Nadal aparecía este año por sexta vez en el torneo -en 2005, 2008 y 2012 no acudió por lesión-, y aspiraba a añadir su nombre a la escueta lista de españoles que lo han ganado, en la que sólo aparecen Álex Corretja, que venció a Carlos Moyà en 1998, cuando la Copa de Maestros se jugaba en Hanover, y Manuel Orantes, que en 1976 batió en Houston al polaco Wojtek Fibak.

Anoche optaban al título los dos mejores, que ya se habían encontrado cinco veces este año. Djokovic había ganado en dos ocasiones a Nadal en 2013 (Montecarlo y Pekín), y había recibido varios duros golpes.

Antes de la derrota en Flushing Meadows, el español tumbó al serbio en la semifinal de Roland Garros, de camino a su octavo título en París, y lo desbancó del número uno del mundo en un año en que ha recuperado su máximo nivel tras siete meses apartado de las pistas.

Con la rivalidad entre ambos más encendida que nunca, Djokovic llegaba al último partido motivado para apretar los dientes en cada tiro. La final del US Open lo dejó marcado y no ha vuelto a perder desde entonces uno de los 22 encuentros que ha disputado. La rabia le sirvió al de Belgrado para arrollar en el primer tramo del partido a Nadal, que en 12 minutos perdía por 3-0.

Dos dobles faltas del español habían facilitado la primera ruptura de Djokovic, si bien Nadal reaccionó ante ese contundente marcador y fue capaz de remontar el set hasta el 3-3. La calma se impuso durante un único juego, y después Nadal volvió cometer dos dobles faltas, una oportunidad que el serbio no dejó escapar para ponerse 3-5 y cerrar el primer set a su favor.

Djokovic parecía inabordable y torturaba a Nadal con su juego agresivo y subidas a la red. El serbio volvió a marcharse por delante con ventaja al inicio del segundo set y ese hueco resultó insalvable para Nadal, que defendió dos bolas de partido antes de claudicar a la tercera oportunidad.

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