Ser malaguista no tiene precio

  • Miles de aficionados blanquiazules se trasladaron hasta Motril para hacer suyo el Escribano Castilla y defender la esperanza en el ascenso con el lema "que sí, joe, que vamos a ascender"

Poco importaron los 50 euros que el Granada 74 puso como precio a las entradas para el choque en el Escribano Castilla. Ni el precio abusivo de la gasolina. Ni la crisis. Ser malaguista no tiene precio -como rezaba una de las pancartas-, por ello unos 2.000 aficionados blanquiazules se trasladaron a Motril con la esperanza de ser testigo de la vuelta a Primera del Málaga C.F.

Desde primera hora de la mañana, el azul y blanco empezó a llenar las calles cercanas al pequeño Escribano Castilla. Los más madrugadores esperaban al resto de seguidores para darle la bienvenida, el ruido no se hizo esperar y los cánticos malaguistas llenaron los aledaños del campo. Cafeterías y bares repletas de seguidores con ganas de ver como su equipo vuelve a la primera competición española.

Una vez en el campo, la grada, blanquiazul por naturaleza, ya que estos son los colores del Motril, se convirtió en una pequeña sucursal de La Rosaleda, ya que los aficionados malagueños superaban en ánimo y número a los seguidores del Granada 74. Hubo quien, sin entrada, se hizo con una grua elevadora para ver el partido desde las afueras del estadio, lástima que pronto fueron "invitados" a bajarse.

Si el Málaga C.F. hoy no ganó no fue porque no tiene una afición digna de ser de Primera, ya que en ningún momento los blanquiazules dejaron de entonar sus cánticos, de celebrar como propios los goles del Alavés y de llenar de emoción un encuentro monótono, del que sólo se puede salvar del aburrimiento los últimos 15 minutos. La esperanza es lo último que se pierde y con las matemáticas de cara, el próximo domingo la afición vuelve a La Rosaleda y tendrá mucho que decir entonando "Que sí, joe, que vamos ascender"

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