El mejor año de Ernesto Moreno

  • El malagueño llega lanzado a la cita del Carpena

El pádel malagueño goza de buena salud. A la gran Carolina Navarro se le suma en las últimas fechas dos raquetas que darán mucho que hablar en los próximos años. Una de ellas es la de Ernesto Moreno, el que fuera pareja del otro malagueño en constante crecimiento deportivo, Álex Ruiz. Ernesto desafía al Cervezas Victoria Málaga Máster con la moral por las nubes tras sus últimos buenos resultados.

El malagueño, que este año ha sido finalista del Campeonato de España y semifinalista en el WPT de Valladolid, confirma que estar entre los mejores en dichas pruebas fue "impresionante", en la que está siendo su mejor temporada "sin lugar a dudas".

Ernesto debutó en el circuito profesional en el 2012. Ya en ese año "me metí en un cuadro principal viniendo de previa y jugamos contra Fernando Poggi y Cristian Gutiérrez". El recuerdo de aquel partido difícilmente se borrará de su memoria. "Nos destrozaron en octavos pero disfruté como el que más", comentó el padelista.

Hasta 2012, Ernesto Moreno y Álex Ruiz eran una de las parejas con más futuro del mundo del pádel. De hecho, fueron campeones de España en categoría júnior: "Cuando dimos el salto al WPT veíamos que teníamos que separarnos y jugar con gente con más experiencia porque éramos muy jóvenes".

Tras esa separación, Ernesto y Álex nunca se han visto las caras en un partido oficial, aunque cuando ocurra "nunca habrá ningún problema porque fuera de las pistas somos muy amigos. Seguro que cuando tengamos que enfrentarnos en algún partido habrá competencia, pero luego seguiremos siendo tan amigos como siempre", asegura.

Ahora, Ernesto tiene como pareja al curtido en mil batallas Javier Limones, del que destaca "la tranquilidad que me da para ganar partidos que antes veía imposibles".

Entre todos los jugadores de pádel, Ernesto tiene claro cuál es su ejemplo a seguir, su ídolo: "Es Fernando Belasteguín, aunque me siento identificado con Jordi Muñoz". Precisamente es con Belasteguín y su pareja, Pablo Lima, con los jugadores con los que "no me gustaría verme las caras en primera ronda, pero tampoco me haría mucha gracia hacerlo con Jordi Muñoz y Federico Quiles".

Jugar en Málaga es algo que hace "mucha ilusión" a Ernesto, que asegura llegar "con ganas de jugar y esforzarme al máximo con toda la afición malagueña apoyándome".

Con esta prueba, el joven jugador sigue aumentando su currículum deportivo, el cual ha crecido potencialmente en los últimos meses. Por ello, los objetivos cambian a medida que pasan los torneos: "Este año no tenía pensado estar tan pronto donde estoy ahora. La idea es seguir sumando puntos y acabar el año entre los 35 primeros".

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