"Tenemos que ser mentalmente más duros"

  • "Los jugadores no tienen integrada en su cerebro esa mentalidad desde el inicio", aseguró un crítico Aíto García Reneses

Un inicio "blandito", una mejora progresiva hasta ponerse arriba y un mal último cuarto. Someramente así resumía Aíto García Reneses la undécima derrota liguera del Unicaja. La razón a tanta irregularidad la encuentra el técnico en la debilidad mental de su equipo. "Hemos empezado blanditos, con las manos de mantequilla. Con balones en nuestras manos que se van, rebotes que nos quitan en nuestra cara de manera inexplicable. Poco a poco, hemos ido en la línea de cómo debemos ser como equipo, trabajando mejor, con más continuidad y nos hemos puesto arriba. Y nos ha pasado lo mismo en el último cuarto que al principio. No es cuestión de acertar o no, sino de ser duros. Tenemos que trabajar para ser mentalmente mejores en 40 minutos, no sólo en 20".

Para Aíto "la mentalidad es el problema fundamental" y en los próximos partidos habrá "la oportunidad de demostrarlo ante equipos de un nivel no tan alto". "Tenemos que ganar tras jugar en Moscú y Madrid y enganchar una racha de victorias que nos dé confianza", aseguró el madrileño, para quien "los jugadores no tienen integrada en su cerebro esa mentalidad desde el inicio, aunque luego demuestran que son capaces de hacerlo".

El entrenador cajista no quiso concretar las razones por las que Freeland no jugó más minutos en el último cuarto asegurando que "no hay una razón concreta" y explicó de esta sorprendente manera su decisión de no solicitar un tiempo muerto en el cuarto decisivo hasta que faltaban tres minutos para el final, ya con 73-59 en el marcador: "Qué les dices, ¿lo mismo de siempre? Tiene que partir de dentro, no es que no tengan una instrucción. Un tiempo muerto puede no servir para nada, porque repetir lo mismo que has dicho tres minutos antes puede ser inútil".

Problemas de carácter y de moral que el técnico cree que pueden mejorarse. "Es casi imposible cuando hay lesiones. Si analizas lo que ha sucedido, hemos empezado con ese espíritu flojito y hemos hecho los cambios en función de ello. Y el equipo ha reaccionado. El que tenga mejor espíritu, jugará más y aportará más. El que tenga menos, ya sabe lo que hay. Decir las cosas si no tienes la alternativa vale de poco. El camino es seguir construyendo", explicó.

En el encuentro de ayer, un ejemplo de lo que debe ser el juego cajista fue el tercer cuarto (13-22 de parcial, aunque para Aíto, lo más importante es el espíritu: "Entiendo que no siempre se puede acertar. Una cosa es que metas y otra el tema del espíritu. Hemos estado muy acertados en ese cuarto. No se puede ligar espíritu y acierto". Y pidió paciencia para Dowdell y comprensión para Dixon: "Dowdell está en muy buena línea, pero todavía no se ha enganchado como lo hizo Dixon, al que no se le puede pedir que siempre esté acertado en todo momento".

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