Una misma necesidad y distintas razones

El Xerez, tras perder en Liga en Tenerife y en Copa ante Osasuna, afronta el choque de hoy con la obligación de ganar para recobrar autoestima, aunque el Sevilla, después de dos jornadas sin ganar, piensa en lo mismo, pero para mantenerse arriba. El partido, entre el segundo por la cola y el tercero por la cabeza, ha despertado un gran interés y se esperan unos 2.000 seguidores sevillistas. Además, la relación entre dirigentes y aficionados de ambos clubes es excelente y ello lo rodea de ambiente festivo.

Esta buena relación se refleja, entre otros datos, en que en el Xerez hay muchos jugadores del Sevilla, algunos como David Prieto y el argentino Armenteros, que no podrán jugar al estar recogido en sus contratos una penalización económica si lo hacen. No es el caso del defensa Casado, quien está cedido pero que no tiene esa cláusula. Además, en la plantilla xerecista están ex sevillistas como Antoñito, Abel, Míchel o Redondo.

El entrenador del conjunto hispalense, Manolo Jiménez, sigue sin poder contar con Palop y Adriano, quienes se recuperan de sus respectivas lesiones, al igual que Fazio y Lautaro Acosta, ambos bajas de larga duración. Tampoco ha entrado en la lista Kanouté, mientras que sí recupera a Renato.

El Xerez, por su parte, intentará dar la sorpresa en un choque en el que el club espera colgar el cartel de 'no hay billetes'. El técnico, Ziganda, puede cambiar el sistema de juego con respecto al que utilizó en Tenerife y posiblemente se decantará por el 4-4-2 que dispuso en Copa. Además, va a contar de salida con sus tres internacionales. Orellana jugará como interior zurdo, Maldonado acompañará a Mario Bermejo en la punta y Keita estará junto a Álex Bergantiños como medio centro defensivo.

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