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El peso de las hipotecas

  • El Unicaja continúa manteniendo el mismo presupuesto, en torno a los 18 millones de euros, pero parte importante de él está dedicada a pagos de ejercicios anteriores, lo que repercute en un evidente descenso de la calidad de la plantilla

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El aficionado al Unicaja pregunta con frecuencia. ¿Por qué si se cuenta con el mismo presupuesto la calidad de la plantilla desciende cada año? Hay factores exógenos y endógenos. El mensaje del club es claro, lo repite el presidente Francisco de Paula Molina en cada comparecencia pública, atribuye a "leyendas urbanas" la teoría de que el presupuesto ha disminuido en las últimas temporadas. Sostiene que la aportación de Unicaja para esta campaña venidera será la misma que en el ejercicio 2009/10 más el crecimiento del IPC. El presupuesto está condicionado también por la venta de localidades y abonos y la aportación de los patrocinadores y la publicidad estática. Fluctúa en torno a los 18 millones, según sean estas últimas partidas.

La cuestión, no obstante, está en la calle, el nivel de la plantilla ha menguado en las últimas temporadas, a pesar de que se han reducido sueldos a algunos puntales del grupo. No es un desprecio a los jugadores actuales, pero sí parece una realidad. El último episodio, con el fichaje frustrado de Hrvoje Peric, lo ha vuelto a poner de manifiesto. ¿No había dinero para un esfuerzo solicitado por técnicos y dirección deportiva? No, al menos para el caso del alero croata a día de hoy.

No dice una mentira el presidente, pero tiene matices su afirmación. Es cierto que el presupuesto y la aportación del Unicaja se mantiene ahí, sin descenso, fiel como lo ha sido el mejor patrocinador del baloncesto europeo. Sucede que una parte significativa del presupuesto va dirigida a pagar hipotecas anteriores. En épocas de esplendor, cuando se enlazó el trienio Copa-Liga-Final Four, había mayores alegrías a la hora de abrir la mano. También en la anterior era Maljkovic.

Cierto es que la coyuntura económica era bastante distinta a la actual. Son tiempos de crisis y se mira con mayor cuidado el gasto y hay que afrontar pagos anteriores. Por ejemplo, en el presupuesto de esta temporada que viene están incluidas las partidas por la parte proporcional de los traspasos de Guillem Rubio o Saúl Blanco, la indemnizaciones a Vitor Faverani o Bojan Popovic y alguna derrama más que anteriormente se realizó en tiempos de bonanza, véase la ristra de temporeros de la temporada en la que se llegó a Atenas, en el culmen de la trayectoria europea del Unicaja.

El caso es que el presupuesto dedicado a la plantilla del primer equipo y técnicos era en el último año de Sergio Scariolo (temporada 2007/08) de 13 millones de euros. Ahora, supera los 10 por no mucho. Hay también factores externos en esta reducción monetaria y empobrecimiento de la plantilla. La apuesta salvaje del Barcelona y el Real Madrid o los gigantes griegos por el baloncesto ha reducido el campo para aspirar a los mejores jugadores.

También la derogación de la ley Beckham desde el inicio de 2010 complica el asunto porque el club debe asumir una mayor parte de los impuestos a pagar por los jugadores. A los no residentes se les paga en neto, el club asume el abono a Hacienda. Aunque hay algunos mecanismos, totalmente legales, para pagar una parte de la ficha en contrato de imagen, un ejemplo estimativo. A uno de los nuevos fichajes, Terrell McIntyre, se le deben abonar 1.300.000 euros la próxima temporada. Con la ley Beckham se tributaba un 24%, o sea, 312.000 más para un total de 1.612.000 euros. Sin la ley Beckham se tributa un 43% del sueldo. Ahora son 559.000 para 1.859.000 euros. Hay 247.000 euros de diferencia que asume el Unicaja. La ley, no obstante, no tiene carácter retroactivo y sólo afecta a los nuevos contratos, no así para los anteriores, caso de Printezis.

Quizá el problema radica en que desde la entidad financiera no se ha sabido transmitir esta realidad. Son tiempos de austeridad y la imagen de solvencia es un pilar fundamental para cualquier entidad, pero tampoco se puede negar eternamente una realidad, que es que los presupuesto de estas temporadas están lastrados por pagos de campañas anteriores. Es por ello que la pretensión ahora de la cúpula directiva es ir poco a poco quitándose lastre. También hay que recordar que ese endeudamiento ayudó a forjar la época más gloriosa de la historia del Unicaja. Pasearse por las nubes tuvo un gasto que ahora, en época de penurias, se paga. Aunque se espera que no dure demasiado tiempo.

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