La plantilla se queda con lo positivo del sabor agridulce

  • Baha, que se coloca como máximo goleador con ocho tantos, los considera "aún pocos"

En general, los jugadores del Málaga prefirieron llevarse a casa la sensación de haber puntuado fuera y de haber mantenido las distancias que la de que se dejaron dos puntos en Ipurúa, a pesar de que todos se marcharon con una sensación agridulce.

El goleador del encuentro, Nabil Baha, lo compendió a la perfección con una curiosa frase: "No me voy contento, pero también me voy feliz. Nos empataron al final, ya, pero es un punto y sabemos lo importante que es. En cuanto a su actuación particular, volvió a mostrar su ambición aumentando su exigencia. "Fue un buen gol tras un buen pase de Jesús Gámez. Ya son ocho, sí, pero hay que marcar más goles", aseveró.

Weligton, además de las descritas, se llevó otra sensación a casa: la de haber completado un gran trabajo una vez más. "Creo que jugamos bien y que siempre intentamos lograr los tres puntos, pero, tal y como veníamos diciendo durante la semana, lo importante fue no perder. El resultado fue bueno, la forma en que se que fue el triunfo, no. Yo siempre intento mantener la misma línea de juego. Uno se va contento por su juego, la pena fue que no nos llevamos los tres puntos de aquí", explicó el brasileño.

Más claramente se expresó Paulo Jorge, que entró en la segunda parte en sustitución de Cheli. "Creo que ganamos un punto. No tuvimos muchas ocasiones para marcar, pero ellos tampoco", dijo el luso, que aludió al carácter rocoso del Eibar para explicar la jugada de la igualada: "El juego del Eibar en su casa es así". Además, lamentó la ocasión marrada cuando dribló a dos jugadores con un excelente quiebro, pero llegó sin gas a la hora de rematar: "Después de regatear a dos jugadores, era muy difícil regatear a otro más".

Helder Rosario encarnaba el bando de los más críticos después del 1-1. "Pienso que tenemos que conseguir más puntos fuera, no sólo en casa. Está claro que estos puntos nos valen para sumar, pero pensamos mucho en casa cuando a domicilio valen igual", señaló el lisboeta, que no puso pegas al tanto de Yagüe para dejar el reparto de puntos en el electrónico: "Es una pena no haber ganado, al final sufrimos. Yo, por ejemplo, defensivamente no estuve bien hoy [por ayer]. Con 0-1 en el marcador tendríamos que haber cerrado el partido, pero nos empataron. El campo es igual para los dos equipos".

"Nos vamos con un sabor amargo", sentenció Carpintero. "Pero hay que seguir en esta línea -prosiguió pensando en el futuro inmediato- y no mirar la clasificación. Hay que sacar tres puntos en casa para que los demás nos miren a nosotros. Ahora vienen partidos importantes en los que tenemos que demostrar por qué estamos arriba", dijo el medio centro nacido en León.

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