Una plata forjada en Los Guindos

  • Francis Alonso y Rubén Guerrero, amigos y canteranos cajistas, llegaron a Málaga con la medalla conseguida en Italia Serán rivales la próxima temporada en la NCAA

Ambos demostraron su talento en las categorías inferiores de Unicaja y ahora viven su mejor momento como jugadores. Francis Alonso y Rubén Guerrero, con una sonrisa de oreja a oreja y una medalla colgada del cuello, recibieron el calor de los suyos tras disputar el Europeo sub 20. Ahora, junto a ellos, disfrutarán de unas merecidas vacaciones antes de enrolarse con sus respectivos equipos de la NCAA.

Únicamente el acierto en ataque de una brillante Serbia privó a Francis y Rubén de subir a lo más alto del podio, algo que dejó, en palabras del pívot marbellí, "muy jodido al vestuario". A pesar de ello, alabó "el gran campeonato realizado por parte de todos. Nos planteamos como objetivo llegar a la final de cualquier manera". Francis, por su parte, tildó la sensación de "agridulce", aunque tiene claro que "con el paso de los días lo disfrutaremos más" ya que "una medalla de plata no se consigue todos los días".

El hijo de Paco Alonso llegaba tras disputar el Mundial sub 19 , en el que la Selección Española sólo pudo ser séptima. "Me ha servido para quitarme la espinita. Me ha ayudado muchísimo poder compartir esta experiencia con un grupo genial y un entrenador tan bueno como Paco Redondo", afirmó el base. Francis, que no llegó "en el mejor estado físico a causa de la poca competición y una lesión de tobillo", se lamentó de esta circunstancia, pero puso su mirada en "el año que viene, ya que me falta otro campeonato de Europa que seguro que lo viviremos mejor", al mismo tiempo que aseguró estar "muy pendiente" de los fichajes de Unicaja, de los que destacó por encima del resto a Edwin Jackson.

Rubén, que tampoco pudo dar su cien por cien en el Europeo "por una lesión en el tobillo en la concentración que se agravó en el partido contra Alemania", confirmó haberse sentido más "superior físicamente" en los minutos que estuvo sobre la pista: "Las pesas y la alimentación que llevo en EEUU se acaba notando en la pista. El entrenador ha estado todo el año muy pendiente de mí".

Francis y Rubén cruzarán el charco tras su descanso veraniego. Será la primera temporada en la NCAA para el primero, que se decantó finalmente por la Universidad de Greensboro (Carolina del Norte). "Es un nuevo reto, de eso se basa cada día. Estoy muy ilusionado porque sé las cosas buenas que hay allí y tengo claro lo que me puede aportar tanto académica como deportivamente", declaró.

Rubén, por su parte, afrontará su segundo año en la liga universitaria americana. La temporada pasada le sirvió de adaptación a una nueva cultura deportiva y también con su entrenador: "Tenemos un equipo muy cambiado, con una nueva filosofía que esperamos demostrar que está mucho más rodada". Competirán en conferencias distintas, pero a pesar de ello, Francis confirmó que "en vacaciones me veré con él, vivimos muy cerca".

Con la llegada de ambos jugadores se amplía la colonia malagueña en EEUU, ya que allí también se encontrarán con Domantas Sabonis y Víctor Ruiz, aunque este último lo hará en la División II de la NCAA. Ante este éxito del baloncesto malagueño y, por ende, de la labor de formación del Unicaja, Rubén fue tajante al catalogarlo de "un orgullo para todos".

Tanto Francis como Rubén abandonaron el Aeropuerto de Málaga junto a sus respectivas familias sabiendo que, dentro de unos días, volverán a él para emprender una nueva aventura. Sin olvidar que ambos se curtieron en Los Guindos. "Jugar en el Unicaja es mi sueño desde crío, siempre está en mi cabeza", sentencia Alonso. El Unicaja les vigila en la distancia.

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