"Soy el primero que me señalo y me juzgo"

  • "Tengo una vuelta para reivindicarme", dice un Rondón crítico y a la vez seguro: "No me pongo una cifra de goles como tope porque me gustaría romper mi récord"

Tres goles a estas alturas de campeonato (llevaba nueve la campaña anterior) son una cifra que no deja nada conforme a un gladiador en el terreno de juego y fuera de él como es José Salomón Rondón Giménez. El venezolano se reconoce "autoexigente". Por ello no está satisfecho con su papel individual en lo que va de Liga. Sin embargo, no se rinde: "No me pongo una cifra tope porque me gustaría romper mi propio récord".

-¿Sabe cuántos goles hizo la temporada pasada?

-Sí, 16. 14 en Liga y dos en Copa.

-¿Y cuántos llevaba a estas alturas de campeonato?

-Ya llevaba por lo menos ocho o nueve, creo.

-Exacto, siete en Liga dos en Copa.

-Sí, porque me había lesionado. En un entrenamiento me rompí el cuádriceps y estuve mucho tiempo parado, dos meses o por ahí.

-Cierto. Siguiendo sus números de un año a otro, ha disputado casi los mismos minutos pero con la salvedad de que éste se han distribuido en más partidos. Pero se lo decía por ver si usted es de los que se obsesionan con el gol, con sus cifras.

-No, las cifras están. Yo creo que no tengo que obsesionarme, sino ya dejar lo que pasó atrás, que fueron los 16 goles, y ahora mismo pensar en esta temporada. Yo soy consciente que de cara a gol no estoy muy efectivo y por ahí que se me escapó alguna que otra ocasión. Lo que más importa es el grupo. Poco a poco ya irán viniendo los goles.

-En el terreno de juego, ¿qué pasa por su cabeza cuando se le presenta una ocasión manifiesta de gol?

-Meterla, no creo que pase otra cosa sino enchufarla. Pero hay veces que entran y otras que no. Son cosas del destino y yo siempre tengo ganas de meter cualquier ocasión.

-¿Siempre han sido las mismas sensaciones?

-Siempre son las mismas. Las sensaciones tienen que ser las mismas, porque para eso estoy, para meter goles. Y ya, cuando se manifiesta una ocasión, la sensación es meterla y luego celebrarla. Si no se puede, como te dije antes, no se puede. Si entra, bien por todos.

-¿Cuál cree, entonces, que es el motivo para que esta temporada no esté luciendo tanto?

-Creo que había tenido una racha bastante negativa, no había encadenado muchos goles en partidos seguidos. Luego ha habido partidos que han estado muy mal para mi punto de ver. Soy muy autocrítico y sé que no he tenido partidos buenos, he tenido ocasiones y no las he metido. Soy el primero que me señalo y me juzgo a mí mismo. Soy muy autoexigente, así que no queda otra que seguir trabajando, la temporada es muy larga. Tengo la segunda vuelta para reivindicarme. Hay todavía opciones de volver a llegar a los goles del año pasado. Con trabajo y haciendo las cosas bien, llegarán.

-Y el equipo, ¿por qué no alcanza todavía una regularidad?

-La verdad es que ahora mismo los partidos que se jugaban el año pasado no son los mismos que se juegan ahora. Yo creo que, por la expectación que ha creado el Málaga en verano, los fichajes, los nombres, los jugadores, la ilusión, el proyecto… La gente, incluso los otros clubes han visto con buenos los ojos el proyecto del Málaga. Creo que lo dijo el míster en una rueda de prensa, ahora todos los clubes quieren jugarse la vida con nosotros por la expectación que hay. Nosotros somos conscientes que esto va a ser así, de que iba a pasar, de que teníamos que salir a por todas. La racha positiva no se ha encadenado por equis motivos.

-¿Pero cuáles son esos motivos?

-Los motivos son que no te salen los pases, no te sale nada. Tienes ocasiones claras y el rival te llega una vez y te hace tres goles… Son detalles, que no son excusas, sino que no te salen y no te salen.

-Cierto es que vienen de cuajar el que, por momentos, es su mejor partido. Sobre todo en un aspecto básico como la intensidad.

-Sí, yo creo que lo importante de ese partido fue el empezar la segunda vuelta y haber cambiado el chip de la primera a la segunda sabiendo que nos estamos jugando muchas cosas, acercarnos al grupo de arriba, acercarnos a la Champions, acercarnos a nuestro nivel sabiendo que podemos dar más. Hubo pocas ocasiones pero somos conscientes de que se hizo un buen partido, no un gran partido, y se sumaron tres puntos. La intención era echarnos a la gente a nuestro favor.

-¿Por qué puede cambiar tanto un equipo de un partido a otro?

-Son momentos, son rachas, ya te digo. Un partido te sale bien, otro no te sale tan bien, otro el rival es un fenómeno y te hace tres goles en dos jugadas… Muchas cosas, el fútbol es impredecible, no sabes lo que va a pasar. Sólo tienes armas en el sentido de que sabes cómo juega el rival, los jugadores que tienen, su categoría. Es la única baza que tienes para defenderte de un rival, luego ya en el campo el resto es impredecible.

-Le hablaba antes de la intensidad. Es uno de los aspectos que quizás más se ha criticado del equipo. El año pasado jugaban mucho juntos Sebastián Fernández y usted. Igual que el domingo pasado, en el que se recuperó esa intensidad.

-Son cosas. Uno está el día a día para trabajar con el compañero, para conocerlo, para hacer las cosas bien. Con Sebas llevo un año y medio trabajando y por allí tratamos de hacer las cosas que nos dice el míster. Nos exige que nos esforcemos al máximo, eso fue lo que hicimos y la cosa salió bien.

-Decían el miércoles Sebastián Fernández y Cazorla que hay que hacer un hábito del triunfo.

-Tienen toda la razón. Ojalá sea el momento de agarrar una racha positiva, porque la necesitamos, porque la cosa arriba se está poniendo muy ajustada en cuanto a los puestos de Europa y de Champions.

-También hablaron sin tapujos de Europa como su objetivo.

-Sí, claro, porque Europa es el objetivo que quiere la gente, el que quiere todo el mundo. Por eso te digo que los equipos juegan ahora muy de tú a tú con el Málaga por toda esta expectación que hay. Nuestro objetivo es entrar en Europa y, de momento, desde mi punto de vista no se ha hecho una vuelta tan mala para recibir críticas de todos los lados.

-No le voy a preguntar por si cree que están capacitados para llegar a una competición europea, pero sí si en el vestuario son conscientes de que este año los puntos para acceder a esas plazas están siendo menores que nunca.

-Europa exige toda la cantidad de puntos posible. No es cuestión de ver qué te falta o qué te sobra, sino de tener, como tú has dicho antes, el hábito de la victoria, que siempre serán tres puntos importantes para conseguir el objetivo.

-¿Qué va a hacer el 29 de febrero?

-He escuchado lo del partido de mi selección con España en Málaga. Si me llega la convocatoria de mi selección, jugaré el partido, Si no, me entrenaré normalmente. Siempre es una ilusión vestir la camiseta de la selección.

-¿Le motiva especialmente esa situación: un partido de su selección, en su estadio, y ante España?

-Sí, motiva mucho. Para nosotros es un gran partido. Sería un honor y un privilegio estar.

-¿Y el 13 de mayo?

-¿Qué hay el 13 de mayo?

-Se acaba la Liga.

-Pues el 14 ya me estaré yendo a mi casa (risas).

-Creí que me iba a decir que celebrar la clasificación europea.

-Hombre, que de eso no te quepa la menor duda. Espero que el 13 de mayo después de los tres pitidos estemos en Europa, con el favor de Dios. Trabajando y haciendo las cosas medianamente bien, o en su totalidad, creo que lo conseguiremos.

-¿Cuántos goles firma llevar para esa fecha?

-Confío en mí mismo, siento que puedo dar más, sé que puedo dar más. El año pasado hice una gran temporada pero no me pongo una cifra de goles como tope porque me gustaría romper mi propio récord, nunca bajar los brazos.

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