Javier Gracia Carlos. Entrenador del Málaga CF (Entrevista parte 1)

"No quiero generar una ilusión que se pueda convertir en una carga"

  • El técnico del Málaga cree que las expectativas alejan los objetivos: "En Copa acabas casi entre los cuatro primeros y parece una gran desilusión" Por la calle, "algún que otro aficionado" ya le ha pedido perdón por dudar de él

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Javi Gracia asume las entrevistas como otra faceta más de su profesión. No pone límite de preguntas ni de extensión. Y se pone a plena disposición del fotógrafo. Éste le solicita sujetar varios balones para la instantánea y de pronto sorprende haciendo malabarismos con tres esféricos, como se aprecia junto a estas líneas. Esa iniciativa compendia su trabajo en Málaga: está haciendo malabarismos con su plantilla, se está divirtiendo y, como en el circo, está haciendo felices a los que van a ver el espectáculo de su equipo. Durante la charla, entre líneas se le lee que la mejor forma de llegar a Europa es huyendo de ella.

-Ambición, jugar bien, ser competitivos, tirar de cantera, enganchar a la afición... Todo lo que dijo en su presentación sobre lo que pretendía se está cumpliendo. Hacen falta más políticos así.

-Ni me gusta ni pretendo ser político. Sí pretendo ser lo más sincero posible. En mi presentación, en mis discursos de temporada, cuando acabe la temporada. Trato de explicar lo que realmente creo que puede ser o me gustaría que fuera. Luego hay condicionantes que impiden que se puedan cumplir. Pero creo que sí muchas de las cosas que hablamos en su día estamos en camino de hacerlas, por lo menos con la intención y el reflejo diarios de lo que buscábamos. Estoy satisfecho de que las cosas vayan por el camino que queremos. Uno siempre quiere mejorar, pero se ven las líneas o los valores de eso que hablábamos para el equipo. Me identifico con el equipo que tengo, con cómo juega, el ambiente que se forma en La Rosaleda. Y me gusta ver que la temporada va por buen camino.

-¿Qué le dejaría satisfecho el 30 de mayo?

-Primero, cumplir objetivos. En eso sí que éramos claros al principio. Por mi parte y el club, conseguir la permanencia. Estamos cerca de hacerlo. Ojalá lo consigamos cuanto antes y, después, ver jornada a jornada cuántos puntos quedan y si es posible pelear por objetivos más altos. No quiero hablar mucho de ello, porque en Copa nos ha podido pasar. Quedas entre los ocho primeros, cerca de los cuatro primeros, y caes en un partido muy igualado ante un gran equipo, algo que parece una gran desilusión. Por una parte, lo entiendo, porque lo hemos visto posible y cerca, se nos escapó; pero, por otro lado, en una valoración más objetiva, estar entre los ocho mejores es hacer un gran papel. ¿Que podría haber sido mejor? Desde luego. Y en la Liga igual. Vamos a cumplir con la permanencia, a hacerlo lo antes posible y luego que nadie dude de que vamos a ser lo más ambiciosos posible. Pero primero hay que conseguir la permanencia.

-¿Realmente cree que el Málaga tiene posibilidades de perder la categoría?

-No es que valore eso... Yo tengo 35 puntos y, con esos puntos, a día de hoy veo difícil que nos salvemos. Por tanto, hay que conseguir más. ¿Cuántos? No lo sabemos, está todo muy igualado. Todavía harán falta más. Yo quiero mandar ese mensaje de que vamos partido a partido y que pelearemos cada punto, con la permanencia, o con objetivos más ambiciosos cuando consigamos esa permanencia. Creo que hablar más de lo debido de que vamos a llegar a Europa o luchar por ello no me ayuda nada, más aún cuando no era un objetivo claro del club.

-De todos modos, si acaba decimoséptimo, seguro que no queda conforme.

-Desde luego que no. Aspiro a estar lo más alto posible. Si podemos estar entre los seis primeros, mejor que entre los siete, y mejor entre los siete que entre los ocho. Pero no quiero generar una ilusión con algo que tiene que ser eso, una ilusión, no una carga.

-¿Está rindiendo el equipo por encima de su expectativa?

-Creo que está rindiendo bien. Desde mi posición, tengo que pensar que aún puede rendir mejor y tenemos que esforzarnos en ello y hacer que el equipo compita cada vez mejor. Haciendo una comparación con otras plantillas, algo inevitable porque compites con ellas, estamos a buen nivel. Soy ambicioso y creo que el equipo debe de rendir todavía mejor. Pero esa valoración tampoco tiene que convertirse en una exigencia por encima de las posibilidades del equipo.

-Han puesto un listón alto. Es decir, les ven capaces de hacer cosas muy buenas y se enfadan con ustedes cuando hacen partidos como el del Levante.

-Prefiero estar en esa situación. Que nuestra afición se ilusione y se piense que somos capaces de ganar a a cualquiera y viva así la temporada, mejor. Eso es ilusionante y me reconforta más que en determinados momentos critique porque en algunos partidos las cosas no salen bien. Se reconoce que hay días, como el del Levante, en que no estuvimos a nuestro nivel. También pasa que en el análisis posterior del partido, en cinco o diez minutos, no quiero que los titulares sean que no estuvimos intensos. Quiero explicar que eso es posible, lo veo y lo acepto, pero también está muy condicionado porque al minuto de hacer gol nos pitan una falta que no es y un penalti que no es y se te pone el partido 2-1 en un campo que es difícil. Y en esos minutos que tengo para explicar mis sensaciones del partido, si tienen que poner un titular mío para explicarlo, prefiero que cojan el de cómo se ha dado la vuelta a un partido que teníamos encarrilado y cómo se te pone en contra más que el de que nos faltó intensidad. El rival fue superior a nosotros en intensidad. Yo lo vi, los jugadores lo saben y se lo he dicho estos días, pero también tengo que tener cuidado con esos mensajes. Acepto las críticas y en ciertos momentos que la afición espere más del equipo. Ahora no tenemos la regularidad de otros momentos, pero en un equipo como el nuestro, con tanta juventud, no es fácil tener una línea regular. Si no estaríamos en puestos Champions y eso son palabras mayores.

-Decía Mourinho que los partidos se empiezan a jugar en la rueda de prensa previa.

-Tenemos que ser cuidadosos con el mensaje, porque al final se acota una frase y eso es lo que llega a mucha gente. Lo que más me preocupa no es la gente alejada, sino mi afición. Ellos son los que tienen que ver la realidad y saber lo que pasa. Mi mensaje tiene que ser realista, ambicioso, prudente... Muchas cosas, y en pocas palabras muchas veces es difícil transmitir el mensaje acertado.

-Desde la institución no llega una queja oficial por los arbitrajes. ¿Usted se ve obligado a defender al equipo hablando de ellos?

-Cuando me voy a casa, pienso: 'no tengo que hablar de los árbitros, no quiero'. Soy comprensivo en frío, mucho. En caliente, viendo lo que pasa en ciertos partidos... En el primer partido de Liga me preguntan por el gol de Iraizoz en el descuento y digo que no sé por qué lo han anulado, me ha parecido un golazo; no sé si lo han anulado por fuera de juego o no, me parece que no es. Lo digo y eso no tiene tanta repercusión como la queja o tu explicación de que ha sido fuera de juego o no. Desde mi posición igual es mejor no decir nada porque a la larga se malinterpretar o se utiliza mal. A medio plazo entraré en la dinámica de no opinar porque no se van a trasladar con el ánimo con que lo digo.

-¿Le han parado mucho por la calle para decirle: "Lo siento, yo era de los que criticaba su fichaje y ahora estoy contento con usted"?

-Alguno que otro, alguno que otro sí [risas]. A mí lo que me gusta es que la gente, como me pasa por la calle, me diga: "Javi, me gusta mucho el equipo", "hay que ganar el próximo partido". Eso es lo que me gusta, que la gente se sienta identificada con su equipo y disfrute. ¿Que estuvieran más o menos conmigo? Eso no me importa, porque entiendo que hubiera dudas en el momento de mi contratación. Me pongo en mi situación y yo también las tendría si no conozco mucho al entrenador o viene de un descenso. Ahora, después de verme cómo trabajo, me interesa más la opinión de mi afición. Ahora es más formada, menos subjetiva.

-De hecho, ya se habla mucho de su renovación. Con la buena química que tienen, no parece que una cláusula sea la que le vaya a hacer renovar.

-Tengo otro año de contrato [si acaba entre los diez primeros], por tanto ya me despreocupo de eso. Estoy centrado en hacer un buen equipo, terminar bien la temporada y pensar en la que viene, porque es mi obligación. Con Mario [Husillos] hablamos de ello. ¿Que luego las circunstancias hacen que no cumpla con la cláusula y el club no quiere contar conmigo? Lo tengo que aceptar. ¿Que me gustaría tener más estabilidad y quedarme más tiempo en el Málaga porque me encuentro muy a gusto? También. En mi vida como jugador o entrenador nunca ha sido un problema eso. Me gusta mi profesión, me dedico a ella día a día y ese es mi mejor aval para luego seguir trabajando donde sea y me quieran. Quiero estar donde se me quiera, no quiero estar en sitios forzados por un contrato, no necesito eso. No lo necesito porque a la larga es sufrimiento. Quiero estar donde pueda disfrutar de mi profesión. Si es en Málaga, estoy muy a gusto y ojalá pueda estar mucho tiempo, pero si en un momento dado tengo que salir porque el club considera que no tengo que seguir, me iré a otro sitio, como me fui a Grecia o a Pontevedra, donde tenía contrato y le dije al presidente que no debía seguir porque habíamos jugado dos fases de ascenso y no lo habíamos conseguido. Él me dijo que siguiera, yo le dije que no y me fui sin contrato. No voy dando pasos en mi carrera pensando qué voy a hacer el año siguiente, voy disfrutando de mi día a día y esa es mi filosofía de vida.

-¿Cuál es la media de horas que trabaja al día?

-No creo que sea prudente decirlo. Muchas personas trabajan mucho en su profesión y están menos valoradas que yo en la mía. No creo que haya que presumir de horas de trabajo. Mi cuerpo técnico trabaja tanto o más que yo. Descansamos poco, eso sí, pero le dedicamos trabajo porque creemos que es necesario, nos gusta y queremos que las cosas salgan bien.

-¿Cuántos kilómetros por partido hacen los suyos?

-Corren todos mucho. Luego hay puestos que tienen distancias variables. El equipo corre de 112 a 114 kilómetros en el partido entre los que juegan. Pero no sólo es importante eso, sino también las velocidades a las que se corren esos kilómetros. Y en esos tramos de alta intensidad sé que también somos un equipo bastante intensos y que mantenemos una velocidad alta, por eso somos un equipo tan incómodo.

-Complete la frase: Javi Gracia está muy feliz en el Málaga porque...

-Porque hago lo que me gusta en un entorno que me gusta, con gente que merece la pena, grandes profesionales a los que les gusta su profesión, y me siento muy bien tratado por todo el entorno: la gente del club, la prensa, mis jugadores. Y también mi familia está muy a gusto.

-Y Javi Gracia está muy feliz en la ciudad porque...

-Porque es una ciudad bastante rica. Tiene muchas posibilidades. Siempre iluminada con mucha luz y eso da alegría. Creo que la gente también es muy acogedora.

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