La sanción provoca risa en Anelka

Las sanciones impuestas a cuatro de los jugadores franceses por su indisciplina en el Mundial de Sudáfrica 2010 dividieron ayer al país e hicieron reír a Nicolas Anelka, el más perjudicado.

Los propios sancionados reaccionaron con asombro y sarcasmo a las largas pausas forzosas impuestas por la Federación Francesa (FFF). "Son unos payasos. Me muero de risa", dijo Anelka, suspendido por 18 partidos, sobre la jefatura de la FFF.

La suspensión no preocupa en absoluto al delantero. El tema del equipo nacional está ya concluido de todos modos para él, subrayó Anelka, que como pronto podría volver a jugar con la selección bleu en 2012.

Con sus insultos al seleccionador Raymond Domenech, el delantero del Chelsea, de 31 años, protagonizó el culmen de las indisciplinas de las estrellas francesas en el Mundial de Suráfrica.

Franck Ribery, suspendido tres partidos por incitación a la rebelión, no acierta a comprender el castigo. "Esto es una gran decepción para mí", dijo ayer en Munich el jugador del Bayern.

"No sé lo que está pasando en Francia. Lo que pasó en el Mundial lo hicimos todos. No comprendo por qué sólo cinco jugadores fueron citados a París", subrayó Ribery.

Anelka, mientras tanto, no acudió ni envió a un representante a la cita con los juzgados franceses, lo cual, según la prensa gala, "irritó aún más" a la Federación. Como testigos fueron interrogados, entre otros, Domenech y el ex presidente de la Federación Jean-Pierre Escalettes, que dimitió después del escándalo que avergonzó a todo un país.

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