"Esto no se nos va a escapar"

  • El vestuario malaguista confía en lograr el ascenso en La Rosaleda ante su afición

A más de uno le costó recuperar el pulso después de unos últimos minutos frenéticos, pero los jugadores malaguistas saborearon el punto como si de un triunfo se tratara. Tras escaparse en Motril, el ascenso deberá consumarse el próximo domingo en La Rosaleda. Y ninguno de los componentes del vestuario duda de que se va a lograr. Habla Jesús Gámez: "Nos ponemos segundos y la fiesta se va para La Rosaleda. Hubiéramos firmado una situación como la que se va a dar en la última jornada. Estamos contentos de la temporada que estamos haciendo y dispuestos a cerrarla brillantemente. Dependemos de nosotros. Esto no se nos va a escapar".

En la misma línea se expresaba un Baha que apelaba a una Rosaleda abarrotada: "Este punto es bueno porque dependemos de nosotros mismos. Llevamos tres partidos sin encajar ningún gol y eso es una buena señal. Espero que en La Rosaleda haya 30.000 personas para celebrar el ascenso la próxima jornada".

El punto pudo haberse convertido en tres si Iván Rosado hubiese acertado en una clarísima ocasión en el tramo final del choque. "Hemos tenido las ocasiones que deseábamos y no nos ha salido ninguna, pero dependemos de nosotros mismos y hay que morir en La Rosaleda. Saldremos a por todas y seguro que con el apoyo de la afición lo conseguimos. Estoy convencido de que, si hacemos las cosas bien y hay justicia deportiva, estaremos en Primera", decía el onubense.

Convencimiento que comparte un Roberto Peragón que, sin embargo, lamentó la ocasión perdida: "Se daba todo para sumar los tres puntos pero nos ha faltado suerte. El campo parecía del Málaga. Ha sido muy bonito. La pena ha sido no poder ganar pero haciendo los deberes en la última jornada en casa estaremos en Primera".

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