Zaragoza-málaga cf

Una varita, un látigo (3-5)

  • Pegada Al Málaga le bastan 45 minutos de ensueño para despedazar a un Zaragoza sorprendido por la velocidad Relajación Del 0-5 se pasó a un 3-5 que volvió a evidenciar dónde están los lunares del sistema.

Comentarios 4

Los futbolistas llegan a tratar su material de trabajo con celo maniático. Las botas exigen un ritual de cuidado máximo y no es para menos. Cada una de ellas puede llegar a ser un pincel fino para definir un tanto con suma elegancia. Quizá una calculadora para trazar con fina trigonometría el hueco inexistente entre un compañero y la defensa rival. También pueden convertirse en hachas en posesión de despiadados centrales. La Romareda asistió a exaltaciones bien distintas. Porque el Málaga abrió un 0-5 con una varita y luego hubo un látigo que recortó hasta el 3-5.

Fue un partido con historias superpuestas bajo el marco artificial del resultado final. Hay que leer entre capas, encontrar la magistral eficacia con la que el Málaga arrancó el encuentro como una estampida hacia el marco de Leo Franco. El tanto de Fernando, perseverancia en su remate y en la lucha de Juanmi por no perder la bola en la cal, cayó como un rayo en el partido.

Y el Málaga se encontró una autopista a favor, sueño dorado de cualquier equipo autodefinido como veloz y voraz. Un niño de 17 años que estudia el fútbol como uno de 28 dio un paso al frente como alumno aventajado de Jesualdo. El fútbol es descaro, saber moverse entre líneas y estar donde se hace daño, le suele indicar el luso al de Coín en los entrenamientos al tiempo que le pellizca en un moflete. Eso hizo él y Eliseu le acompañó vestido con una capa de mago. Su zurda empezó a crear el primero de los tantos y en el segundo aunó lo mejor de su zurda en un pase de telémetro ante el que Juanmi respondió con fina definición. A los 7 minutos el partido era un paraíso.

Los de Jesualdo comenzaron a flotar como ángeles por el césped. El Zaragoza, herido de muerte, se metió bajo la tempestad sin pensar que aún podía arreciar más. Así fue. Volvió a llegar Fernando para hacer el 0-3 y la furia encendió a Quincy, que se soltó de las bridas y empezó a correr como un toro recién liberado.

El holandés, torpe hasta el momento, comenzó a hacer un surco por donde corría y a silenciar La Romareda. Para las repeticiones quedará su enorme cabalgada en el gol que le regaló a Juanmi (0-4). Tiró a cuantos zaragocistas le salieron a su paso y por primera y única vez acabó la jugada asistiendo a un compañero a placer. Luego siempre quiso la guinda para él solo. Ése fue mal negocio.

Le fue bien en el quinto tanto, el que ensopaba la portería de Leo Franco. Sólo había pasado un minuto entre su primera gran carrera y la segunda. La Romareda quedaba hecha añicos bajo sus pies. Aun así, antes de caer el telón del primer acto un balón en los pies de Edmilson se coló bajo las cortinas. El gol de la insistencia.

Tras coronar la cima, el Málaga se dejó caer por la ladera sin pensar en la caída. En la segunda parte, era de esperar, el conjunto blanquiazul jugó sin voltaje y el Zaragoza puso velas a su orgullo. Sólo una catástrofe podía evitar el volteo del resultado, pero los arrebatos maños descubrieron un equipo de oropel. Era la fiesta personal de Quincy contra los zarpazos locales. Y ya no hubo varita. Las contras blanquiazules murieron en el limbo. Apareció el látigo, el látigo que daba maquillaje y honra a los de Gay y recordaba que las fugas de este nuevo sistema dejan tres goles en contra por duelo. El recorte final descoloró el sabor del triunfo y convirtió el fuerte refuerzo que había recibido el credo de Jesualdo en la primera parte en una nueva alerta sobre los riesgos de aterrizar en la mentalidad de equipo grande. Sin embargo, pese a ello y pese a las bajas, se empieza a ver el Málaga que quiere Jesualdo. Ahí está el camino.

- Ficha técnica:

Zaragoza: Leo Franco; Diogo, Jarosik, Contini, Obradovic; Edmilson (Kevin, 68'), Gabi; Jorge López (Sinama-Pongolle, 36'), Ander, Bertolo (Lafita, 58'); y Marco Pérez.

Málaga: Galatto; Jesús Gámez, Kris, Weligton, Mtiliga; Fernando, Juanito, Eliseu (Albert Luque, 82'); Quincy, Juanmi (Edu Ramos, 78') y Edinho (Rondón, 61').

Goles: 0-1 (2') Fernando mete con tino la punta del pie tras centro forzado de Juanmi. 0-2 (7') Contragolpe rapidísimo que lanza Edinho, Eliseu asiste con maestría a la espalda de la zaga y Juanmi culmina por raso al primer toque. 0-3 (28') Fernando cabecea en el segundo palo una falta de Eliseu que se traga Leo Franco. 0-4 (29') Gran jugada individual de Quincy, que se va de tres rivales y sirve en bandeja el cuarto a Juanmi. 0-5 (35') Fernando rompe la zaga adelantada del Zaragoza con un balón al hueco que Quincy, con tranquilidad, transforma por bajo ante un desesperado Leo Franco. 1-5 (41') Balón que queda suelto en la frontal y allí conecta un buen disparo por bajo Edmilson al que no llega Galatto. 2-5 (68') Marco Pérez culmina con un tiro cruzado y flojo un buen pase entre líneas de Ander que toca en el poste antes de entrar. 3-5 (82') Ander cierra una buena jugada de ataque del Zaragoza con un chut cómodo dentro del área.

Árbitro: Mateu Lahoz (valenciano). Amonestó a Kris (6'), Diogo (51'), Contini (62'), Juanito (62') y Jesús Gámez (84').

Incidencias: Segunda jornada de la Liga BBVA disputado en La Rosaleda ante unos 25.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones. Fernando Sanz, Paco Martín Aguilar y José Carlos Pérez representaron al Málaga en el palco.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios