El A400M logra un "significativo avance" hacia su salvación definitiva

  • El acuerdo final entre el fabricante EADS y los países clientes podría llegar el 8 de marzo

El acuerdo final sobre el A400M, el avión de transporte militar que se monta en Sevilla, podría estar cerca: los siete países participantes en el proyecto y EADS se reunirán con tal fin el próximo 8 de marzo en París. El encuentro tendrá lugar a iniciativa del ministro francés de Defensa, Hervé Morin, según se anunció ayer en Palma de Mallorca, donde los ministros de Defensa de la UE han estado reunidos desde el miércoles.

Pero, ¿por qué el 8 de marzo? Las fuentes apuntan a que un día después, el 9 de marzo, EADS presenta los resultados correspondientes a 2009, por lo que teme que las agencias de rating puedan rebajar su calificación. De ahí que esta fecha sea, a juicio de la empresa, ideal para alcanzar un acuerdo definitivo. No obstante, el secretario de Estado de Defensa español, Constantino Méndez, declaró que no hay una fecha para la firma, que dependerá de los avances que se produzcan en las próximas semanas.

Los países compradores -España, Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Reino Unido y Turquía- consideraron ayer en un comunicado conjunto que se ha dado un "avance significativo" en las negociaciones y confían que "sirva para alcanzar un acuerdo definitivo".

Las negociaciones están en su "recta final", dijo la ministra de Defensa, Carme Chacón, que en la víspera había anunciado un principio de acuerdo entre los Gobiernos y EADS para salvar el A400M. "Los países implicados en el proyecto han dejado patente su compromiso y su voluntad de llegar a un acuerdo cuanto antes", añadió.

Según el ministro francés, los Gobiernos ya han recibido una respuesta de EADS a su última propuesta, lo que permitirá continuar con la fabricación del A400M. "Nos llegó ayer por la tarde (miércoles) una respuesta de EADS a la carta enviada hace unos días por los Estados. Desde ahora, ya no hay más exigencias financieras de la compañía", declaró Hervé Morin.

El consorcio aeronáutico ha aceptado la oferta realizada por los compradores, pero, eso sí, exigiendo "algunas precisiones", matizó Morin. La semana pasada los siete países comunicaron su disposición a poner 1.500 millones de euros más, en calidad de garantías a créditos de la exportación, para financiar el sobrecoste del proyecto. Esta cantidad vendría a sumarse a los 2.000 millones ya comprometidos por los clientes, con lo que la cifra final ascendería a 3.500 millones.

Antes de firmar el contrato rectificado, EADS quiere arreglar "una serie de cuestiones" con los compradores, en especial, asegurarse de que los siete países no rebajarán sus pedidos, de 180 aviones por 20.000 millones de euros.

El ministro francés recordó ayer que los británicos ya habían anunciado su intención de reducir en tres aviones su pedido, que pasaría de 25 a 22, pero confirmó que Francia "mantendrá" sus encargos de 50 aeronaves.

Otro punto técnico que EADS quiere dejar atado es "el de las especificaciones técnicas que implican riesgos industriales", añadió Morin. Esta cuestión debe arreglarse especialmente con Alemania, que exige una gran capacidad del avión para volar a baja altura, y por ello, un excelente nivel de seguimiento del terreno, cercano al de los caza-bombarderos.

Otro detalle por ultimar, precisó el ministro, es el reparto entre los siete países de los 1.500 millones de euros en adelantos reembolsables. Aunque España, Bélgica y Luxemburgo han confirmado que contribuirán, sólo Francia ha avanzado por ahora una cifra -400 millones de euros-, subrayó Morin.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios