Airbus Military prevé exportar los primeros A400M en dos años

  • El grupo y los siete países clientes del avión militar firman en Sevilla el contrato definitivo, lo que marca "un punto de no retorno", según la ministra de Defensa · La compañía invierte 4.200 millones en salvar el proyecto

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"Hoy hemos alcanzado un punto de no retorno en el programa del A400M". Con estas palabras, la ministra española de Defensa, Carme Chacón, celebró ayer en las instalaciones de Airbus Military en Sevilla, la firma del contrato definitivo del avión militar, que supone la salvación del programa.

Tras dos años de "infierno", en palabras del responsable francés de Armamento, Laurent Collet-Billon, el proyecto por fin despeja su futuro. El reparto de los sobrecostes del programa ocasionados por los continuos retrasos no ha sido fácil -ver texto adjunto-, pero finalmente empresa y naciones clientes han llegado a un pacto, que ayer quedó rubricado por el presidente de Airbus Military, Domingo Ureña, y el director de la Occar (organización que representa a los siete países compradores del aparato), Patrick Bellouard. Al evento asistieron autoridades civiles y militares de estos estados, así como representantes institucionales andaluces. El consejero de Economía de la Junta, Antonio Ávila, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el presidente de la patronal CEA, Santiago Herrero, fueron, entre otros, los que presenciaron este día histórico de la aeronáutica europea.

La foto de ayer supuso, por tanto, un punto de inflexión que "limpia todo el pasado y nos hace recuperar la confianza de los clientes", según Ureña, así como una rampa de lanzamiento del A400M a la venta exterior, que engordará los 170 pedidos de las siete naciones actuales. "Este año haremos un estudio de marketing para identicar a los posibles compradores, pero no será hasta dentro de dos o tres años cuando se firme el primer contrato de exportación; estos procesos son muy lentos", explicó.

Airbus confía plenamente en la proyección de esta aeronave. De hecho, ha invertido más de 4.200 millones de euros en sacar el proyecto adelante. "El A400M ya ha despertado el interés de muchos países, por lo que estamos seguros de que será un best seller mundial", sentenció Ureña. De hecho, el presidente de la firma no teme a la competencia. El lanzamiento de un nuevo avión militar por parte del fabricante brasileño Embraer, el KC390, no le quita el sueño. "No afectará a la exportación del A400M porque ataca a un segmento diferente, con una capacidad de entre 20 y 25 toneladas, frente a las 37 del nuestro", afirmó.

Pero aunque el futuro sea optimista, no está exento de desafíos. "Estamos en el buen camino, pero aún no hemos llegado al paraíso", advirtió el responsable francés de Armamento, que pidió a Ureña que el primer avión para su país llegue a tiempo, antes de marzo de 2013 -fecha tope recogida en el contrato-, y que despliegue el soporte logístico correspondiente -infraestructuras de mantenimiento de los aparatos, de entrenamiento de pilotos...-. Ureña recogió el guante y se comprometió a adelantar la entrega unos meses, hasta "finales del año 2012 o principios de 2013".

Pero los retos no quedan ahí. Dos de los más cercanos son la certificación civil de la aeronave, que llegará a finales de 2011, y el vuelo del avión número seis, que ahora está en fase de producción, para finales del tercer trimestre. De cara a 2012, los desafíos pasan por "demostrar las capacidades del avión desde el punto de vista técnico y operacional, así como por efectuar la primera entrega", en palabras de Ureña.

A medio plazo, la compañía contempla entregar cuatro aviones en 2013, ocho en 2014, 16 en 2015 y 30 en 2016, año en el que España recibirá su primer Grizzly -nombre con el que se ha bautizado al A400M-. El país tendrá sus 27 encargos en una década. A cambio, tendrá que poner 525 millones extra, como recoge en el contrato revisado, de los 3.500 que pagarán los clientes para abordar los sobrecostes del programa (11.000 en total).

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