Informe 'situación andalucía' del bbva

Andalucía cerrará el año con una recesión del 1,8% y volverá a crecer en 2013

  • El economista jefe para Economías Desarrolladas de BBVA, Rafael Doménech, afirma que la salida de la crisis dependerá del ajuste fiscal y las exportaciones · Los "lastres" de la región son el endeudamiento, el desempleo y el mayor peso del sector público

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Aunque el presente es incierto y el futuro no lo es menos, el mensaje inicial y final es optimista. Andalucía tiene deberes por hacer, eso es cierto e ineludible. Pero, si las medidas se agilizan y los ajustes se desarrollan con rapidez, la salida de la crisis se anticipará.

Así lo expuso ayer Rafael Doménech, economista jefe para Economías Desarrolladas de BBVA Research, en su presentación del Informe Económico Situación de Andalucía, elaborado por el Servicio de Estudios de la entidad financiera, en un acto organizado por el propio BBVA y el Grupo Joly, que contó con la asistencia de más de 200 personas en el Gran Hotel Almería.

Doménech desgranó la situación económica y financiera internacional para descender después al plano nacional y, finalmente, explicar lo que está ocurriendo en Andalucía y dar las claves para darle la vuelta a la realidad lo antes posible.

El economista de BBVA recordó que, a pesar de la profundidad de la crisis, no todos los territorios del mundo se encuentran padeciendo esta situación, sino que hay mucha heterogeneidad, lo que arroja un crecimiento mundial en su conjunto de entre un 3,5 y un 4%, lo que es un síntoma más para ser optimista, pues estos países emergentes son un foco potencial para el destino de las exportaciones y el mejor ejemplo de gestión para salir del atolladero.

Junto a este crecimiento mundial, entre los principales mensajes que transmitió Doménech, destacaron el que los riesgos irán disminuyendo a medida que las políticas europeas reduzcan las incertidumbres existentes; que la ansiada recuperación, bien a escala nacional como regional, va a depender tanto de que Europa "resuelva las crisis de deuda y la financiera", como de la efectividad y agilidad en la implantación de los ajustes y las reformas que se han de llevar a cabo; y que el crecimiento andaluz y, por tanto, su salida particular de la crisis, vendrán condicionados por el ajuste fiscal, factor que mermará esta capacidad, y las exportaciones, que producirán el efecto contagio y, por tanto, contribuirán al impulso.

Rafael Doménech incidió en que las tensiones financieras continúan aún elevadas, a pesar de que las subastas a tres años están inundando de liquidez el mercado y de que los mercados de financiación mayorista siguen sin normalizarse. Las primas de riesgo siguen elevadas en los países periféricos del Viejo Continente, aunque se ha logrado pasar del fracaso de Grecia al éxito de Irlanda, mientras que Portugal sigue siendo la incógnita en los mercados, eso sí, la posibilidad de contagio parece haber diminuido hasta, prácticamente, desaparecer, lejos de la impresión generalizada que se vivió desde finales de verano hasta el cierre de 2011.

También en el entorno global, destacó los riesgos de restricción crediticia por la escasez de demanda solvente y las tensiones de la oferta, lo que desemboca en peores condiciones crediticias. Y apuntó las principales conclusiones de la pasada cumbre del 30 de enero, con el Tratado sobre Estabilidad para limitar el déficit estructural al 0,5% e introducir sanciones, que se adelanta un año, a julio de 2012, así como la quita helena y el segundo rescate a Grecia, que resta soberanía al país mediterráneo, pero genera más confianza al alejar contagios.

Europa se ha descolgado del crecimiento mundial, eso sí, con mucha heterogeneidad. Hace tres meses, se preveía una expansión de un 1% para el cierre de 2012, pero los nuevos factores apuntan hacia una previsión de crecimiento negativo del 1,3%.

En el ámbito nacional, el PIB se contrajo un 0,3% en el cuarto trimestre de 2011. La caída de la demanda interna y la desaceleración de las exportaciones permite adelantar, según matizó Doménech, que el crecimiento será negativo en el primer trimestre de 2012, con un -0,2%, y el empleo se verá afectado por estas peores perspectivas de crecimiento.

A pesar de ello, el paro es otro de los puntos más destacados por el experto de BBVA, en relación a la reciente aprobación de la reforma laboral. A su juicio, introduce más flexibilidad en la contratación, a nivel salarial, a través de los convenios, acomodando "los ajustes de las empresas reduciendo la brecha de las indemnizaciones entre trabajadores temporales y fijos, lo que debe contribuir a reducir la temporalidad de los contratos". En ese sentido, ahondó en que los ajustes irán encaminados hacia una mayor movilidad funcional y geográfica, lo que ha de servir para la adaptación de empresas y trabajadores a la difícil situación actual y la que se espera a medio plazo.

Precisamente, Andalucía debe ser una de las más beneficiadas por esta reforma laboral, según Doménech, puesto que al tener la tasa de paro más elevada de España, más del 30%, casi nueve puntos por encima de la media nacional, "puede ser un importante impulso para estimular la creación de empleo, más que en otras comunidades, cuyo punto de partida es menos grave y, por tanto, no se notará tanto".

Andalucía registró una desaceleración al cierre de 2011, con un auge de sólo un 0,1% en el último cuatrimestre. Con las perspectivas globales y nacionales expuestas por Doménech, Andalucía posee una serie de condicionantes para crecer. El economista de BBVA expuso que los mayores "lastres" para la comunidad andaluza se centran en el paro. "España tiene el doble que la media europea, pero Andalucía tiene casi nueve puntos más que España".

A ello se une el elevado nivel de endeudamiento, por encima de la tasa media nacional, con menor "margen de maniobra", y un menor nivel de ahorro, por debajo de la media española, lo que tira hacia bajo del consumo privado. Otro lastre es el ajuste fiscal, con mayor dureza para Andalucía, que no cumplió el objetivo de déficit en 2011, que se ve agravado por el mayor peso del sector público en el conjunto de asalariados.

Al menos, la comunidad autónoma tiene en las exportaciones un salvavidas. "Andalucía está cada vez más abierta al exterior y, además, con una mayor diversidad geográfica, pues el peso de la Zona Euro cada vez es menor".

Con todo, BBVA Research prevé una caída del Producto Interior Bruto (PIB) andaluz del 1,8% para 2012, cinco décimas peor que la media española, una situación que mejorará de cara a 2013, puesto que se regitrará de nuevo un crecimiento del 0,3%, aún menor que el del 0,6% de España. La recuperación de Andalucía dependerá de la "eficacia en los ajustes y las reformas que se lleven a cabo".

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