Andalucía crece más que la media pero está la última en convergencia

  • Un estudio de Funcas revela que la comunidad fue la segunda donde más creció el PIB de 2000 a 2008 · Extremadura adelanta a la región en renta y se acerca más a Europa

El Balance Económico Regional hecho público ayer por Funcas, el servicio de estudios de las cajas de ahorros, aporta elementos positivos y negativos para Andalucía. Por un lado, la comunidad es la segunda que más crece, tras Murcia, en el periodo comprendido entre 2000 y 2008. La variación anual en el PIB fue, de media, de un 3,27% de subida, superior a la media española del 2,98%. La ralentización, en 2008, ya es evidente: ese año ya crece por debajo de la media (0,93 frente a 1,03) y es la quinta comunidad con menor tasa de incremento. Por provincias, Málaga (3,79), Almería (3,60) y Huelva (3,21) fueron las que más más pujantes entre 2000 y 2008, y Sevilla (2,82) y Jaén (2,41), las que menos.

El buen comportamiento del PIB andaluz estuvo acompañado de un aumento de población ligeramente por debajo de la media (11,26% frente al 13,11%). No parece, según constata el estudio, que el factor poblacional haya sido determinante en el PIB y sí el peso de los sectores productivos. La autonomía más pujante, Murcia creció un 21,90%. Baleares lo hizo aún más, un 24,44%, pero sin traducción en la contabilidad regional: fue una de las zonas menos dinámicas (+2,45%).

La mayor población sí es un factor importante para calibrar la riqueza por habitante. Y aquí sí que Andalucía se ha visto perjudicada: ha sido adelantada en el índice de convergencia con la Europa de los 15 por Extremadura, y eso la sitúa a la cola de España. Así, en 2000 la convergencia -que mide la renta desde el punto de vista del poder de compra- se situaba en 2000 en Andalucía en el 70,06%, sólo con Extremadura por detrás (65,79). En 2009, la región vecina ya está por delante (78,92 frente a 77,26) a pesar de que su PIB ha crecido menos que el andaluz (2,98 frente a 3,27).

Andalucía, además, sólo se ha acercado poco más de un punto a la media nacional, que a 2008 estaba, según Funcas, en el 98,79%. Comunidades como el País Vasco, Castilla y León, Cantabria y Extremadura sí han hecho sus deberes con creces, con incrementos de su convergencia superiores al 12% en ocho años. España creció en este punto un 6,37%, mientras que Andalucía lo hizo un 7,20%.

Una prueba evidente de que el acercamiento andaluz a Europa es insuficiente es que cinco provincias están entre las diez con registro más negativo: Granada (la peor, con 70,27%), Jaén (segunda del ránking, 70,77%), Cádiz (cuarta, con el 74,35%), Córdoba (quinta, con el 75,62%) y Málaga, décima con el 78,93%. En este último caso hay que tener presente que la estadística de Funcas no contabiliza la población extranjera, sobre todo jubilados, que vive de las rentas del exterior, muy numerosa en Málaga. Tampoco Sevilla está demasiado arriba en la clasificación, más bien lo contrario: su tasa es del 79,10%, sólo ligeramente superior a la malagueña.

Sólo Huelva y Almería registran índices por encima del 80%: un 84,40% en el caso de la provincia onubense y un 86,01% en el de la almeriense. Con perspectiva, sin embargo, ha sido el levante andaluz la única zona que se ha empobrecido en renta, como constata el hecho de que en 2000 la convergencia fuera del 87,85%, tres puntos más que en 2008. El factor poblacional sí parece clave para explicar este dato. El resto de provincias ha experimentado mejores resultados, aunque de forma desigual: Málaga sólo creció cuatro puntos, y Córdoba y Huelva once.

Mejores son los datos de creación de empleo. Aunque la tasa seguía siendo elevada en 2008, entre un 15 y un 19,53% según las provincias, el ritmo de creación de puestos de trabajo ha sido alto entre 2000 y 2008, sobre todo en las tres provincias costeras orientales: Almería (20,84% más), Granada (22,26%), y Málaga (21,34%). Cádiz, Sevilla y Córdoba se sitúan en el entorno del 15% de crecimiento, Huelva en el 18,92%, y sólo Jaén crece por debajo de la media española (9,07% frente al 14,90%).

Otros datos de Funcas confirman que aspectos ya conocidos de la estructura económica andaluza no han cambiado en una década. En 2008, la región sigue siendo la que tiene el mayor déficit externo de toda España. Cada habitante debía, ese año, 3.357 euros. Es la cuarta comunidad, tras Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha, donde más pesa el sector público: este gasto supone el 24,54% de toda la renta interior bruta. Pero también pesa, y mucho, el consumo privado, que representa el 65,43%. Aquí, la autonomía sí está en cabeza, como está a la cola, en contrapartida, en ahorro (10,11%), sólo por delante de Extremadura. Es más, los andaluces ahorran menos ahora que en 2000, cuando la tasa era del 11,57%.

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