Andalucía posee un sistema comercial equilibrado

  • La comunidad mantiene unos niveles de concentración de la distribución comercial al por menor muy similares a los de la media nacional

El comercio al por menor español, en general, y el andaluz, en particular, han experimentado en las últimas décadas profundas transformaciones, en cierta medida similares a las acontecidas en este sector en el contexto europeo.

Entre los cambios más relevantes destacan los que han afectado a su estructura y, por tanto, al modelo imperante en la organización y el gobierno de los intercambios horizontales y verticales en los mercados minoristas y de fabricación.

Según la tendencia plasmada en el Boletín Económico del ICE, de junio de 2008, el comercio al por menor ha evolucionado en el conjunto nacional hacia mayores grados de concentración y de integración vertical que le ha permitido adquirir un mayor poder en las relaciones de intercambio con los fabricantes e incluso llegar a dominarlas en algunos casos.

La concentración ha aumentado en todos los sectores y en todos los territorios. De todas las ramas comerciales está siendo, sin duda, el de la distribución alimentaria el que ha experimentado el proceso más intenso de transformación y concentración. Sin embargo, Andalucía mantiene unos niveles similares a la media nacional e inferior a comunidades autónomas tales como País Vasco, Galicia, Navarra o Valencia, "lo que demuestra que goza de un sistema comercial muy equilibrado", según las conclusiones aportadas por la Dirección General de Comercio de la Junta de Andalucía a dicho informe.

El balance del ICE analiza la cuota del primer, segundo y tercer operador de la distribución de alimentación comercial por comunidades autónomas, así como la cuota resultado de la suma de estos tres primeros operadores. A pesar del crecimiento experimentado por la concentración de la distribución alimentaria en los últimos años, Andalucía continúa siendo, junto con Cataluña y Castilla-La Mancha, una de las comunidades autónomas con menores niveles de concentración, situándose los índices que la miden en valores muy próximos a los estándares medios del estado. Así, en el año 2007 el primer operador absorbía el 20,3% del total de la superficie de venta y la cuota de las tres mayores empresas se situaba en el 47,4%, cuando en otras comunidades las tres mayores absorbían ya el 71,2% o el 70,3% del total de la superficie de venta destinadas a estos productos, como eran los casos de Baleares y el País Vasco.

Las estructuras de los mercados de las otras ramas de actividad, equipamiento personal, productos farmacéuticos, perfumería y droguería y comercio diverso son, en general, menos concentradas que las de las ramas de alimentación y equipamiento del hogar. El menor número de grandes superficies que operan en estas actividades comerciales junto al número tan importante de establecimientos de reducida dimensión explica la más homogénea distribución de tamaños de los establecimientos que operan en estas ramas de actividad. Sin embargo, la implantación de grandes establecimientos especializados en bienes para el equipamiento del hogar provoca que existan unos niveles significativos de concentración en los mercados de estos productos en Andalucía.

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