Andalucía vista con los ojos de un bandolero

  • Los pueblos que fueron testigos de la vida de José María El Tempranillo se abren al visitante en una ruta que discurre por las provincias de Córdoba, Málaga y Sevilla

"Quién lo diría, que un rey manda en España, quién lo diría, cuando en la Sierra manda José María". Esta copla de Carlos Cano sirve para comprender el poder que José María El Tempranillo tenía durante el siglo XIX. Una ruta turística ofrece al visitante la posibilidad de adentrarse en Andalucía con los ojos de uno de los bandoleros más famosos del romanticismo.

La vida de El Tempranillo, conocido como el Robin Hood de los bandoleros, que robaba a los ricos para repartir su botín entre los pobres, discurrió entre las provincias de Córdoba, Sevilla y Málaga. El recorrido comienza en Jauja, localidad natal, donde visitar la pila bautismal y el Centro de Interpretación del Bandolerismo, que ayudará a entender mucho mejor la etapa histórica. La siguiente parada es la ermita de Fuensanta en Corcoya, el refugio espiritual del protagonista de esta ruta, que continúa en Alameda, donde un mausoleo le rinde homenaje. Una opción muy recomendable es contratar un paquete que incluye visita guiada, representación de emboscada bandolera, un obsequio y comida típica.

En el transcurso de la ruta por los distintos municipios, el visitante puede disfrutar de varios centros temáticos como el Museo del Río Genil en Badolatosa; el Museo del Campo Andaluz en Alameda; o el Centro de Interpretación del Paisaje en Palenciana. Infraestructuras que completan la información al visitante que busque un destino donde naturaleza, conocimiento, aventura, tradiciones y gastronomía se unen.

Este recorrido es una de las iniciativas del Plan Turístico Ruta del Tempranillo, que comenzó en 2002, en una primera fase con la participación de la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de Alameda (Málaga), Badolatosa y Corcoya (Sevilla) y Jauja y Lucena (Córdoba), a los que en una segunda fase se incorporaron Benamejí, Palenciana y Casariche. En 2007, se aprobó la Iniciativa de Ciudades Turísticas (ICT) para la mejora del producto con el objetivo de consolidar las actuaciones y aportar nuevos elementos singulares que lo fortalecieran. Para el proyecto se prevé una inversión de 10,3 millones de euros, de los que la Consejería de Turismo aporta el 60%. A cargo de este plan se han ejecutado los centros de interpretación del río Genil de Badolatosa y de las Artes y Costumbres de Alameda, el equipamiento del Centro de Interpretación de las Termas Romanas de Alameda; la recuperación de la noria árabe de Jauja y el centro de gestión turística de la ruta.

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