Bush: "Estamos juntos en esto y saldremos juntos de esto"

  • Merkel admite que el Gobierno alemán podría inyectar capital a los bancos de su país para combatir la crisis.

Comentarios 5

Tras su reunión con los ministros de Economía del G-7 en Washington, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, hizo un llamamiento a la calma en los mercados. "Estamos juntos en ésto y saldremos juntos de ésto", proclamó el presidente norteamericano que reclamó a los principales responsables del grupo de los siete países más industrializados del mundo un plan de acción coordinado para combatir la crisis financiera. Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, tras su reunión con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, admitió la posibilidad de que su Gobierno inyecte capital a los bancos de su país para combatir la crisis.

Rodeado de los ministros de Economía del G-7 y de miembros clave de su propio Gabinete, incluyendo al secretario del Tesoro, Henry Paulson, en una comparecencia tras la reunión que mantuvo en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos hizo un llamamiento global. "Todos nosotros nos estamos dando cuenta de que estamos ante una crisis global seria, que por lo tanto requiere de una respuesta global seria", añadió Bush, que proclamó: "Estamos juntos en ésto, y saldremos juntos de ésto".

El presidente de EEUU instó a los miembros del G-7 a seguir actuando para coordinar los esfuerzos a la hora de descongelar los mercados de crédito, y destacó el descenso de los tipos de interés como un buen ejemplo de estas medidas. "Debemos asegurarnos de que tomamos unas medidas coordinadas, mientras nuestras naciones se enfrentan a desafíos únicos para cada sistema financiero individual. Hay que asegurarse de que las acciones de un país no contradicen o afectan negativamente las acciones de otro país", señaló.

Además, Bush aprovechó para remarcar que el paquete de rescate aprobado por el Congreso estadounidense hace una semana es una medida apropiada para solucionar los problemas económicos, pero puntualizó que tardará tiempo en dar sus frutos. "Estos esfuerzos extraordinarios están siendo puestos en marcha lo más rápido y eficazmente posible", indicó, matizando que "los beneficios no se percibirán de la noche a la mañana, pero cuando estas medidas tengan efecto, contribuirán a restaurar la estabilidad en nuestros mercados, y la confianza en nuestras instituciones financieras". 

Mientras el presidente de EEUU se mostraba confiado en que "las principales economías del mundo podrán superar los desafíos" a los que se enfrentan, el presidente de Francia y la canciller alemana estudiaban en la localidad francesa de Colombey-Les-Deux-Eglises las medidas que presentarán mañana en la reunión de emergencia de los países de la Eurozona. "Tenemos preparado un cierto número de decisiones que remitiremos a nuestros socios en presencia del presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, y el gobernador del Banco Central, Jean-Claude Trichet", dijo Sarkozy.

El presidente francés señaló que durante la reunión con Merkel se establecieron unas líneas generales que deberán ser abordadas en el encuentro de mañana, aunque no concretó dichas medidas. "Sabemos lo que queremos y cómo conseguirlo, pero primero queremos coordinar el plan entre los países de la Eurozona y, posteriormente, con el resto de Europa", añadió Sarkozy, que anunció su intención de reunirse con el primer ministro británico, Gordon Brown, antes del encuentro que mantendrá el Eurogrupo, en la que discutirán la creación de un paquete de rescate con el modelo británico como referencia.

Por su parte, la canciller alemana indicó que el Gobierno de su país podría inyectar capital en sus bancos para responder a la crisis financiera, pero que no contempla intervenir en estas entidades de una manera permanente. "La cuestión es aportar a los bancos el capital suficiente y no descarto que tengan lugar estas inyecciones", declaró Merkel en la rueda de prensa. "Para el lunes todo estará más claro", indicó la canciller, que vino a confirmar una información del semanario 'Der Spiegel' sobre un posible plan de rescate para los principales bancos alemanes de hasta 100.000 millones de euros. 

De acuerdo con esta información, el Gobierno inyectaría entre 50.000 y 100.000 millones euros para fortalecer el capital base de los bancos, mientras se contempla la posibilidad de emitir nuevos bonos que puedan ser garantizados por las entidades bancarias, que podrían asegurar dinero en el ámbito de los títulos de renta fija.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios