Cajasol quiere hacer de su fusión "un revulsivo"

  • La integración con Guadalajara allanará la expansión por "el centro de España"

Siempre con la vista en el siguiente paso, sin renunciar a nada, Cajasol hace de su pequeña fusión el primer paso hacia empresas mayores. "Queremos ir a más, y esta operación es un revulsivo de expansión por la zona centro de España", explicó ayer el presidente de la entidad, Antonio Pulido. Visitaba a la consejera de Economía, Carmen Martínez Aguayo, de la mano de José Luis Ros, su homónimo en Caja de Guadalajara, un socio modesto pero estable con el que dar ejemplo en el resto del país -se trata de la primera alianza interregional, aunque ambos gobiernos autonómicos sean del mismo color político-.

La idea era presentarle a la Junta el protocolo de fusión. De novedades, escasitos: el impacto en las plantillas será mínimo, el proceso de unión rapidísimo (a comienzos de mayo como máximo se pronunciarán las asambleas generales) y la necesidad de recurrir a fondos externos (FROB) nula. Todo ello, además, con el beneplácito del gran poder político. Martínez Aguayo recordó los dos requisitos de la Junta para bendecir cualquier movimiento entre cajas: "que sean viables desde el punto de vista económico y que se produzcan en clave andaluza". Caja de Guadalajara, algo más grande que Caja de Jaén, tiene un balance saneado. O eso dice su presidente. Lo mismo sucede con Cajasol. Así que el punto uno está resuelto. La "clave andaluza" no se refiere en realidad a la endogamia de una fusión entre paisanos sino a acciones comandadas desde la comunidad. Teniendo en cuenta el tamaño de ambas entidades, tampoco caben dudas al respecto. Hoy, en la segunda toma de la misma película, Pulido y Ros se verán con José María Barreda. El encuentro con las administraciones implicadas es un trámite obligatorio.

Aunque las partes lo nieguen, el asunto más delicado es el laboral. Cajasol y Caja de Guadalajara no se solapan, por lo que apenas deberían existir problemas. En cualquier caso, el comité de integración bipartito se reúne esta misma semana (lo forman cuatro miembros de la hispalense y dos de la manchega) con el objetivo de pulir los calendarios y perfilar el ajuste de plantillas. La suma bruta de ambas generaría un equipo de 5.200 profesionales.

Pulido recurrió a su mantra para captar a otros interesados: "Éste es un proyecto abierto y flexible, y debe servir de modelo para otras entidades en el futuro (...) por la forma en que se han medido los tiempos, la exquisitez y el tiempo récord en que hemos cerrado el acuerdo". Ros admitió su sorpresa por el "interés" que la fusión ha despertado. "Es una buena operación que garantiza nuestra marca y que además ha generado consenso en todos los sectores" representados en ambas cajas de ahorros.

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