Hungría, al borde de la bancarrota, exige un acuerdo rápido con el FMI y la UE

  • El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha ofendido en reiteradas ocasiones a los organismos internacionales de ayuda.

Ante la amenaza de la bancarrota nacional, el primer ministro húngaro, Viktor Orban, exigió un acuerdo "tan pronto como sea posible" con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). "El gobierno húngaro ha hecho todo lo posible para que las negociaciones con el FMI y la UE puedan comenzar y completarse tan pronto como sea posible", señaló Orban en Budapest.

Debido a la agresiva política económica de Orban, que aseguró el acceso al banco central, el FMI y la UE no quieren mantener ninguna negociación con Budapest sobre la concesión de un crédito que tanto necesita el país magiar. Hungría está amenazada por la bancarrota después de que Orban ofendiera repetidamente a los organismos internacionales de ayuda. La derecha nacionalista usa un tono conciliador para alcanzar un acuerdo.

El ministro encargado de las negociaciones, Tamas Fellegi, planea conversaciones informales con el FMI en Washington el próximo miércoles para negociar ampliamente, dijo Orban. Anteriormente, Orban se reunió con el ministro de Economía, György Matolcsy, el ministro de la Cancillería, Mihaly Varga, así como con el presidente del Banco Central de Hungría, Andras Simor. La relación entre Orban y Simor es extremadamente tensa. El presidente del Banco Central defiende la independencia de su institución en contra de los deseos de Orban. El encuentro fue promovido por iniciativa de Simor, explicó Orban entonces. El Ministerio de Economía y el Banco Central seguirán negociando "a diario" para "restaurar la confianza en el florín (moneda húngara)", agregó el primer ministro.

Hungría tiene actualmente graves problemas para financiar su deuda. El florín cayó desde el verano a un quinto de su valor e, incluso, a corto plazo podría pedir al mercado monetario un nuevo capital con un interés de casi el 10 por ciento. La UE solicitó a Budapest una nueva ley del Banco Central, así como una serie de enmiendas constitucionales que cuestionan gran parte del aparato del estado. Bruselas, a su vez, está considerando la introducción de varios procedimientos contra la violación de tratados de la UE. Por esta razón el FMI y la UE no quieren señalar ninguna fecha para las negociaciones sobre la concesión del crédito.

En las discusiones preliminares del próximo miércoles en Washington se establecerá si Budapest está dispuesto a considerar las quejas de los posibles prestamistas y actuar en consecuencia. Hungría habría recibido en 2008 un préstamo de 20 millones de euros (26,18 millones de dólares) para salvarse así de la bancarrota. Fellegi explicó el jueves que Hungría negociará sólo "sin condiciones previas" y que consideraría cualquier crítica siempre y cuando "esté en armonía con los intereses del país". El objetivo es la concesión de un crédito preventivo en el que las sumas no estén disponibles de inmediato, sino como medida de seguridad. Budapest había solicitado previamente un crédito del FMI sin condiciones importantes. Las declaraciones de Fellegi y el aparente acercamiento entre Orban y Simor fueron evaluados de modo positivo por los analistas. El florín, que el jueves tenía un valor de 1,324 euros, se recuperó hasta los 1,317 euros.

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