"La pyme que no haga I+D que se olvide de saber qué pasará con ella en dos años"

  • Hernani dice que si alguna empresa no está notando la inversión del Gobierno en innovación "se pierde parte de la fiesta" · La Administración comprará productos que aún no estén en el mercado para potenciar al sector

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-Cuando se creó la Secretaría General de Innovación en 2009, uno de los objetivos que se marcó fue situar a España entre las 10 economías más innovadoras del mundo en 2015. Dos años después, ¿sigue en pie el reto o la crisis les ha obligado a replantear el calendario?

-Sigue plenamente vigente. Cuando formulamos la estrategia estatal de innovación estábamos en crisis, pero nos propusimos potenciar la inversión privada, conseguir que los empresarios e inversores desembolsen dinero en innovación. Estoy absolutamente convencido de que vamos a entrar en ese top ten mundial en 2015.

-¿Ahora en qué puesto estamos?

-En el decimosexto del mundo y el quinto de Europa por número de empresas innovadoras y volumen de inversión. El desembolso privado español en I+D asciende a 7.500 millones y en I+D+i ronda los 18.000 millones. Pero si dejamos que los esquemas de inspiración nórdica y sajona nos evalúen, por encima de España vemos que están Chequia, Malta... No es razonable.

-¿Cuáles son las estrategias desplegadas para lograr la escalada?

-Hemos sustituido las viejas prácticas por medidas valientes y audaces para movilizar crédito hacia el sector privado. Son muchas, pero una de las principales ha sido la orientación del CDTI hacia el cliente. Hemos llevado a las empresas hasta la persona concreta del organismo que les podía ayudar con sus demandas, a lo que se suma una mayor sencillez de los trámites y menos convocatorias. Un año después, la foto final se resume en que hemos multiplicado por tres el perímetro de actividades económicas, hasta los 3.160 millones de euros.

-¿La gente de la calle sabe lo que hace su Ministerio?

-Creo que los ciudadanos no perciben que hayamos sido capaces de triplicar la actividad de innovación en España. Y eso demuestra mi incapacidad. Pero si hay alguna empresa que no haya notado el impulsor inversor del Gobierno en I+D+i de los últimos años, se está perdiendo parte de la fiesta.

-¿Qué retos se marcan de aquí hasta el final de la legislatura?

-El principal, la compra pública de innovación. Dentro de unas semanas llevaremos al Consejo de Ministros el cierre de una acción encaminada a que los Ministerios compren productos y servicios que aún no estén en el mercado. Ahora sólo se hace en Defensa o Interior, pero no en otras áreas como salud, transporte, vivienda o en la modernización de la Administración. Para ello, vamos a tener un cuerpo administrativo-jurídico y una oficina de apoyo en el CDTI que funcionará como un teléfonorojo al que los funcionarios podrán llamar para ser asistidos en esta práctica. España se erigirá en líder de Europa en compra innovadora.

-¿Qué inversión se prevé?

-Vamos a establecer una cuota en los Presupuestos Generales del Estado. Es una cifra muy bonita, pero no la puedo adelantar. Se sabrá dentro de unos días.

-Debería haber más recursos y financiación al alcance de las empresas innovadoras, ¿preparan algo en este sentido?

-Nuestra misión será conectar a los emprendedores o pequeñas empresas con las grandes. Más que dar a la pyme una ayuda y que el año que viene nos pida otra, debemos ayudarla de manera sostenida con compañeros de viaje que puedan suministrarle capital y ayudarla a acceder a mercados internacionales.

-Y eso, ¿cómo se articularía?

-No queremos meternos en el jardín del capital riesgo porque no lo haríamos bien. Nuestra fórmula será la de poner un euro por cada euro del sector privado. Uniremos a las compañías tractoras con otras pequeñas para que puedan crecer con ese hermanamiento. Las grandes están encantadas de participar. Este proyecto va a ser la bomba.

-¿Han hecho un estudio de a cuántas empresas podrán ayudar?

-De nuestros 2.000 proyectos de pymes y grandes empresas, estimamos que a unos 200 los debemos atender con una herramienta de capital. Debemos sembrar en la mentalidad de los emprendedores que para crecer más rápido deben contar con el impulso tractor.

-¿España hace bien en confiar en la innovación para generar empleo?

-Sólo de los nuevos mercados a los que añadamos tecnología y competitividad van a salir oportunidades de empleo. Por desgracia, no surgirán del crecimiento vegetativo de otras actividades o sectores. Desde el Gobierno debe haber una acción directa para impulsar más trabajo relacionado con la innovación. Pero en lugar de circunscribirnos al territorio nacional, debemos pensar en el exterior. Por eso vamos a incentivar el empleo que se genere en filiales de nuestras empresas en otros países.

-La innovación es más necesaria que nunca, pero las empresas también tienen menos dinero que nunca, ¿cómo se convence a una pyme de que invierta en I+D+i?

-La pregunta que tendría que hacerse la pyme es: ¿voy a seguir vendiendo este producto el año que viene o lo tendré cada vez más complicado? Si su respuesta es que sería difícil, debería pensar en ser sistemática y trabajar con los clientes en la definición de nuevos productos. Si no considera que la I+D es una obligación de su día a día, que se olvide de saber qué pasará con ella dentro de dos años.

-¿Se está trabajando en que la universidad se vincule más al negocio?

-Se tienen que acercar muchísimo más. En 2010 auspiciamos 177 proyectos de cooperación con empresas e inyectamos 150 millones en los campus destinados a infraestructuras para albergar empresas.

-Y algo tendrá que cambiar también en la evaluación de los investigadores...

-Desde el pasado otoño también se evalúa a los científicos universitarios por patentes y cooperación empresarial.

-Usted viene del sector privado, ¿hacen falta más profesionales de la empresa en la Administración?

-Lo único que sé es que la revolución que el Gobierno ha hecho en materia de innovación ha tenido lugar porque ha sido promovida por gente de fuera -como la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia-. Esperar algo así de quien está acomodado en su hábitat es difícil de concebir.

-¿La vida de este lado es un chollo?

-Dicen que el primer año pierdes a los amigos, el segundo a la familia y el cuarto, el trabajo [risas]... En serio, es un privilegio. No es un trabajo, sino una misión, la de dar respuesta a los retos y problemas de la sociedad.

-¿Ha desarrollado mucho su paciencia para soportar la lentitud de la Administración?

-La verdad es que tengo muy poca paciencia y mal carácter. Creo que, para entrar en este Ministerio, era imprescindible el no tragar con un no como respuesta.

-Gane quien gane tras la era Zapatero, ¿qué le pediría en materia de innovación?

-La tentación de todo el que llega es descubrir los defectos de la etapa anterior, pero yo le pediría que apostase por la continuidad porque vamos en la dirección correcta.

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