Oasis para descansar cuerpo y mente

  • Balnearios y centros spa atraen a Andalucía al viajero en busca de experiencias de turismo, salud y belleza

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El turismo de salud y belleza en torno a balnearios y spa es una tendencia que cuenta cada vez con más usuarios. Los romanos fueron los primeros en trasladar a Andalucía el uso de las aguas termales, un hábito que los árabes adaptaron en sus tradicionales hamman. Siglos después, los escritores románticos pusieron de moda los balnearios andaluces como refugios y espacios para tratar sus enfermedades rodeados de naturaleza. En el siglo XXI, los balnearios son una de las propuestas más demandadas por los turistas que buscan tratamientos de salud y belleza, acompañados de un marco de sosiego y tranquilidad para escapar del estrés del día a día. Andalucía cuenta con balnearios de gran categoría y las grandes infraestructuras hoteleras incorporan a sus servicios tratamientos de spa destinados a mejorar la calidad de vida de sus clientes. Ocho establecimientos escogidos en cada una de las provincias acercan al lector a las distintas posibilidades a la hora de viajar en busca de bienestar.

El balneario Sierra de Alhamilla se encuentra en Pechina a sólo 11 kilómetros de Almería. El establecimiento aprovecha las aguas termales que fluyen a 58 grados y que ya fueron conocidas y utilizadas por fenicios, romanos y árabes. El viajero se puede alojar en algunas de sus habitaciones y disfrutar de la piscina termal al aire libre. Entre los tratamientos que ofrece destacan la cura de estrés y contra la ansiedad. Cuenta con programas de baños termales, de burbujas, fangos, aerosoles, masajes y drenajes linfáticos. Además, su ubicación privilegiada da la posibilidad de escaparse a Almería o a las paradisíacas playas del Cabo de Gata.

La existencia aguas hipertónicas en Chiclana supuso la creación del balneario de Fuenteamarga, situado cercano al mar, lo que le da un ambiente muy especial. Su interior se inspira en la arquitectura árabe y aún conservan bañeras de mármol italiano usadas en el siglo XIX. A su amparo, se ha construido un hotel de tres estrellas con 110 plazas y todo tipo de servicios. Entre los tratamientos destacan los baños termales, que actúan de forma analgésica y ayudan a la vasodilatación; las pulverizaciones que descongestionan las vías respiratorias son muy eficaces contra bronquitis, sinusitis o catarros. Ofrecen servicios de masajes terapéuticos y duchas a presión con aguas sulfuradas para estimular el sistema nervioso y respiratorio. El visitante puede aprovechar para visitar el entorno de Chiclana como el islote de Sancti Petri, la ermita de Santa Ana o las torres vigías de Bermeja y del Puerco en la playa de La Barrosa.

Córdoba no da la espalda a su herencia árabe y ofrece en plena capital el Hamman Al Ándalus, en el que se recrea un baño árabe de la época califal. Ofrece distintos servicios inspirados en esta tradición como el contraste de temperaturas de las diferentes salas de agua templada, caliente, fría, baño turco y piedra caliente para el descanso y la exfoliación, acompañados de masajes relajantes con aceites esenciales de azahar, jazmín o romero, así como un masaje exfoliante en piedra caliente, que se realiza con guante kessa y jabón natural. Una visita a la Mezquita completará una experiencia única.

Lanjarón cuenta con una de las tradiciones más antiguas de España en el uso de aguas termales. Ya en el siglo XVIII atraía a viajeros en busca de remedios naturales. Las aguas brotan de cinco manantiales diferentes a una temperatura entre 16 y 27 grados y con ellas se realizan tratamientos diversos. Lanjarón se encuentra entre el mar y la sierra, por lo que se puede aprovechar la estancia para conocer la Alpujarra granadina y la costa tropical.

Los balnearios tradicionales conviven con la oferta de las grandes infraestructuras hoteleras. En la provincia de Huelva, 10 establecimientos de máximo nivel incorporan spa. Hotel & Spa Isla Cristina Palace cuenta con un centro de más de 500 metros cuadrados con la más avanzada tecnología y todo tipos de tratamientos de belleza.

Rodeado de pinos y olivos, se encuentra el balneario de San Andrés, en Canena (Jaén), que ofrece servicios de cura hidropónica y baños, además de un espacio verde de más de 30.000 metros cuadrados, piscina cubierta, gimnasio y zonas deportivas. Sus aguas están recomendadas para distintos tratamientos. Además, imparte cursos de quiromasaje, osteopatía, reflexología podal, shiatsu y masaje deportivo. Se recomienda la visita a las cercanas Úbeda y Baeza, dos de las perlas de la arquitectura del Renacimiento en Andalucía.

Entre Ardales y Álora, en la zona norte del Valle del Guadalhorce se encuentra Carratraca, que desde 1855 cuenta con uno de los balnearios más famosos de Andalucía. Ubicado en una construcción del siglo XIX, el balneario tiene aguas sulfurosas, arsénicas y radioactivas que se utilizan para curar numerosas enfermedades como reuma, problemas de piel, circulación y estrés. Además, cuenta con servicios de baños, duchas, chorros y piscina. Los parajes naturales cercanos a Carratraca como la Garganta del Chorro, un profundo tajo de 400 metros de profundidad, conectarán al viajero con la naturaleza de una forma espectacular.

El Hotel Hacienda La Boticaria es uno de los establecimientos más lujosos al estilo andaluz de la región. Ubicado en un entorno natural de gran interés pasajístico en la Vega de Alcalá de Guadaíra, a sólo 10 kilómetros de Sevilla, este hotel logra el descanso y el bienestar a través de tratamientos en sus distintas instalaciones: piscina de masajes subacuáticos, sauna finlandesa, celta, terma romana y spa bitérmico escocés. Además, ofrece terapias estéticas e hidroterapia.

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