Telefónica condiciona a la regulación invertir 3.500 millones en España

  • La operadora mantendrá el dividendo por acción en 0,75 euros en 2015 y 2016

Telefónica se comprometió ayer a invertir en capital hasta 3.500 millones de euros en 2015 y 2016, aunque condicionó dicha inversión a una "adecuada" regulación, según consta en la presentación de resultados para analistas remitida ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La inversión en capital de Telefónica en España alcanzó los 1.732 millones de euros en 2014, lo que supone un 13,3% más que el año anterior.

La firma anunció que cubrirá entre 13 millones y 18 millones de unidades inmobiliarias con fibra óptica hasta el hogar (FTTH), dependiendo de la regulación, partiendo desde los 10,3 millones de diciembre de 2014 y frente a los 5,2 millones de cierre de 2013. La compañía explicó que actualmente España es "referencia" en despliegue de redes de nueva generación FTTH en Europa. Del mismo modo, la firma pretende alcanzar más de un 85% de cobertura de redes móviles 4G para diciembre de 2016, frente al 58% de cierre del pasado año, y el 40% de diciembre de 2013.

El grupo anunció ayer un beneficio neto de 3.001 millones de euros en 2014, el 34,7% menos que un año antes, debido, entre otros factores, a la devaluación de varias de las monedas en las que opera, en especial el bolívar venezolano, y a la integración de E-Plus en Alemania.

Estos factores influyeron principalmente en el cuarto trimestre, en el que el beneficio neto se vio afectado por la adaptación del tipo de cambio en Venezuela, que restó 399 millones al resultado, así como por provisiones por gastos de reestructuración (405 millones) y el ajuste en la valoración de Telco (257 millones).

Descontados dichos efectos, el resultado neto sería de 4.462 millones, un 18,6% inferior al de 2013, según informó ayer la compañía, que avanzó que en 2015 y 2016 se compromete a mantener un dividendo de 0,75 euros por acción, que en el último de los ejercicios se abonará en efectivo.

La compañía avanzó que en 2015 prevé aumentar sus ingresos totales por encima del 7% y que su "ambición" para 2016 pasa por incrementarlos el 5%.

Durante la presentación de los resultados, el presidente del grupo, César Alierta, explicó que 2014 fue un año "fundamental" en el proceso de transformación de la operadora, que dio por concluido, en el que se han asentado las "sólidas bases" sobre las que "acelerar" el crecimiento.

Alierta auguró que el negocio en España recuperará la senda del crecimiento "este mismo año" y reafirmó la apuesta de la compañía por Alemania y Brasil, donde, por ahora, se mantiene centrada en la compra de GVT, que confía culminar en los próximos meses.

"Hemos reforzado el balance de modo impresionante", aseguró Alierta, quien recordó que en dos años han reducido la deuda de 58.300 a 45.087 millones, cifra que se situará en 31.705 millones una vez cerrada la venta de su filial británica O2.

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