Las cajas alertan ya del riesgo de una recesión "intensa y duradera"

  • El Banco de España augura problemas en las finanzas públicas si no se reforma "pronto" el sistema de pensiones · También urge a la banca a "racionalizar" costes para afrontar la presión sobre sus beneficios

La economía española ha puesto rumbo a un escenario cargado de pesimismo. Al menos así lo dejó entrever ayer el director general de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), Victorio Valle, quien afirmó que la contracción de la actividad que vive el país podría estar conduciéndolo "ya a una recesión que puede ser intensa y duradera". En este sentido, subrayó que la coyuntura a la que estamos asistiendo no responde a una desaceleración ocasional, sino a una contracción de un ciclo de intenso crecimiento.

De acuerdo con sus estimaciones, la economía española no empezará a recuperarse hasta dentro de un par de años y asistirá, durante 2008, a un deterioro de los diferentes indicadores de actividad: la tasa de paro se aproximará al 10% a finales del ejercicio (para 2009 calcula que se colocará en el 11,6%); el consumo familiar y la inversión perderán fortaleza en su evolución; la inflación superará el 4%, y el superávit de las administraciones públicas se irá reduciendo "drásticamente" (debido a las medidas fiscales adoptadas, la inversión en infraestructuras y el propio cambio de ciclo), hasta alcanzar un déficit del 1,2% del PIB el año que viene.

En cuanto a la necesidad de cambiar de modelo productivo, el responsable de Funcas incidió en que el sector de la construcción está "sobredimensionado" y reclamó un mayor impulso para el sector industrial.

El Banco de España también alimentó ayer la visión negativa del panorama económico. De hecho, su gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, insistió en que el ajuste económico está siendo más intenso de lo esperado e hizo un llamamiento a la contención del gasto público y a modificar los sistemas de contratación. En relación con este último aspecto, consideró "prioritaria" la búsqueda de fórmulas que permitan "recuperar la trayectoria de la moderación salarial". Y es que, en su opinión, el aumento de los costes laborales puede acentuar la pérdida de puestos de trabajo. Abogó, asimismo, por una mejora en la formación de los trabajadores, que incremente su productividad y facilite su adaptación ante cambios en la demanda.

Respecto al gasto público, Fernández Ordóñez puntualizó que si no se reforma "pronto" el sistema de pensiones, la sostenibilidad de las finanzas del Estado será "costosa y difícil", como consecuencia de la presión que ejerce el envejecimiento de la población.

El principal responsable de la entidad supervisora explicó, por otra parte, que la intensidad de la desaceleración dependerá, en buena medida, de la capacidad de las empresas españolas para compensar el debilitamiento de la demanda exterior con mejoras en su posición competitiva. No obstante, se mostró convencido de que la política presupuestaria está en una situación adecuada para que funcionen los mecanismos de estabilización.

El sistema financiero, en el ojo del huracán desde que estallara la crisis subprime en EEUU, también fue objeto de análisis por parte de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que instó a bancos y cajas de ahorros a "acostumbrarse a un descenso notable de las tasas de crecimiento del negocio", que se situarán "en el entorno del PIB nacional". El gobernador del Banco de España, que advirtió que no volverá a darse una disponibilidad ilimitada de recursos financieros en los mercados internacionales, recomendó al sector "ensanchar sus fuentes de financiación", buscar "nuevos nichos de negocio" y "racionalizar" de forma "perentoria" sus costes y su red de sucursales para afrontar la presión que sufrirán sus beneficios, ante un alza de la competencia y la morosidad.

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