La crisis rebaja la contratación en origen en el campo onubense

  • Los productores han tenido que reducir su petición de 47.060 personas en septiembre y esperan ahora que trabajen en las campañas menos de 30.000

Cada año, más. Desde que en 1999 comenzó la contratación en origen de inmigrantes en el campo onubense, el número de personas llegadas de otros países no ha dejado de crecer. Comenzó como una fórmula para remediar la escasa demanda de mano de obra autóctona, por el atractivo que suponía para los nacionales el boom de la construcción. Y ha terminado siendo un éxito: en la campaña 1999-2000, el primer año de la experiencia, se formalizaron 600 contratos; en la 2007-08, 40.491, según los datos de la Subdelegación del Gobierno en Huelva.

Este año, en septiembre, la previsión de los productores, y así se le hizo llegar a la Subdelegación del Gobierno, era de 47.060 personas. Más que el año anterior. Sin embargo, la crisis ha invertido la tendencia. El dato fue revisado ya iniciada la campaña y se situó, más o menos, en 33.000. "Y te puedo decir que vendrán menos todavía; tal y como está la situación, se va a optar, desde el Servicio Andaluz de Empleo, por que tengan preferencia los españoles, aunque desde los productores haya una cierta reticencia, dados los precedentes", afirma Ricardo Escobar, técnico de Asaja Huelva. Manuel García, de Aeneas-Cartaya, entidad que gestiona los trámites de la contratación en origen en la provincia, afirma que "el volumen se ha tenido que reducir en unas 10.000 personas; serán menos de 30.000 las que vengan desde otros países".

Hay una causa más de este descenso, aparte de la crisis. La moratoria que impedía la libre circulación de rumanos y búlgaros terminó el 1 de enero. Aun así, organizaciones agrarias y empresarios continúan contratando en origen en estos países, aunque a veces con problemas. "Queremos hacerlo igual que siempre; la idea es traernos a las temporeras en autobuses, pero algunas empresas se han encontrado con la sorpresa de que han venido por su cuenta", afirma Eduardo Domínguez, de Coag Huelva. También hay que contar con muchos casos de personas repetidoras, a las cuales el empresario contrata por su cuenta. Ésa es la práctica que se sigue, por ejemplo, con las polacas, que desde 2006 no se rigen por los contratos en origen. El hecho de que rumanas, búlgaras y polacas ya tengan derecho a la libre circulación ha intensificado, además, la contratación de temporeras marroquíes. El año pasado ya vinieron, según los datos de la Subdelegación del Gobierno, 13.600 temporeras y para esta campaña la previsión inicial era de 17.266.

Aunque la campaña de la fresa comienza el 1 de marzo, se suele recolectar ya desde el mes de diciembre. En esta época, al ser más escasa, es más cara. Pero este año el mal tiempo ha hecho que la fruta no madure, "y si por estas fechas ya se había producido el 10 ó 12%, ahora sólo tenemos un 5%", dice Eduardo Domínguez. La consecuencia es que los empresarios están parando el envío de las remesas previstas. Corren nuevos tiempos para la fresa onubense.

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