La debilidad del consumo estanca el negocio de las franquicias en Andalucía

  • El sector terminó 2007 con una facturación de 2.865 millones de euros en la región, que bajó un puesto en el ranking nacional

El sector de la franquicia también fue víctima el año pasado de la desaceleración del consumo, que resultó especialmente intensa en la segunda mitad del ejercicio. Así lo refleja el informe presentado ayer por la consultora especializada Tormo & Asociados, de cuyos datos se desprende que las cadenas operativas en la comunidad autónoma cerraron 2007 con una facturación de 2.865 millones de euros, apenas un 1,27 por ciento más que en 2006. La tendencia fue similar a nivel nacional, aunque se dio un crecimiento algo más destacado, con un 5,61 por ciento y 20.685 millones.

Prácticamente al mismo ritmo que las ventas avanzó el número de establecimientos, al sirtuarse en 10.026 (123 más), mientras que las centrales en las que se enmarcan estos locales y el empleo que mantienen acabaron a la baja. En relación con las primeras, que sumaron 97 en toda la comunidad autónoma, el director general de la consultora, Eduardo Tormo, explicó que el año pasado se crearon 26 nuevas redes, pero que la incorporación de "criterios más rigurosos" a la hora de definir una franquicia (entre ellos, que aparezca en el Registro de Franquicias o que cuente con certificado de calidad) propició la salida de 32 de ellas del cómputo que realiza la firma. De este modo, la cifra de cadenas se redujo, en términos netos, en seis. Esa evolución hizo que Andalucía perdiera un puesto en el ranking del sector para el conjunto del país, y se colocara en la cuarta posición, tras Madrid, Cataluña y Valencia -por cantidad de locales continúa la tercera-. En cuanto a la plantilla de las franquicias, Tormo señaló que a finales de 2007 ascendía a 41.682 trabajadores, 13.465 menos que un año antes. Únicamente la inversión acometida por estas empresas ofreció cierto dinamismo, ya que repuntó un 5,18 por ciento, tras llegar a los 994 millones de euros.

Pese a la ralentización experimentada, el responsable de la consultora subrayó que las franquicias, donde los españoles se dejan 15 de cada 100 euros que gastan en comercio minorista, continúan ofreciendo magnitudes "sólidas", con avances "mucho mayores que los de otras áreas de la actividad económica". También indicó que la moderación del negocio durante 2007 obedeció, además de a la pérdida de fuelle del consumo, a la coyuntura por la que atraviesan el sector inmobiliario y el financiero -por primera vez en los últimos ejercicios, el retail sustituyó a los servicios como motor de crecimiento-. Tanto es así que, sólo en el primero de los ámbitos se cerraron el año pasado 700 establecimientos en España. De hecho, Eduardo Tormo prevé más compras y fusiones en este segmento.

Respecto a las expectativas para 2008, apuntó que se seguirá creciendo, si bien las ventas y el empleo lo harán de forma más modesta. En su opinión, será el año de la internacionalización, un proceso que Tormo & Asociados apoyará con la compra de una firma en Portugal -primer destino en el extranjero de las franquicias españolas-.

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