Economía sostenible Un desafío ambiental y social

El empleo verde se afianza en la economía española

  • España ocupa una posición intermedia tras potencias como Alemania, China y Estados Unidos · Expertos piden mayor coordinación entre las administraciones

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Atender al desafío ambiental y ofrecer un trabajo decente. Éste es el doble objetivo del empleo verde, una expresión que fue acuñada por primera vez hace apenas un año en un informe de la ONU llamado Green jobs: Towards Decent Work in a Sustainable, Low-Carbon World -Empleos verdes: Hacia el trabajo decente en un mundo sostenible y con bajas emisiones de carbono-. A pesar de la crisis, España se codea con las principales economías del mundo en el desarrollo de estos puestos de trabajo sostenibles medioambiental y socialmente.

"No estamos tan mal. Nos situamos en el tercer lugar en tres de los seis o siete campos del empleo verde. Pero lo que falta es que alguien tenga el cuadro de control de toda la situación, porque estamos trabajando de forma latina, poco jerarquizada", señala Fernando Martínez Salcedo, director de los programas de Medio Ambiente de la escuela de negocios EOI, institución que ha organizado recientemente un ciclo de conferencias analizando el potencial de empleo de la llamada economía verde.

Martínez Salcedo alude a datos de 2007, que reflejan que en el campo de la energía eólica, España contaba con 35.000 empleos, la mitad que el líder mundial, Alemania, aunque casi igualando a los 36.000 de Estados Unidos. "En térmica-solar, España tenía 27.000 trabajadores, tras China con 55.000 y Alemania con 35.000", destaca Fernando Martínez Salcedo, que también preside el Observatorio Ambiental de Andalucía y es secretario general para la Sostenibilidad de Abengoa. Martínez Salcedo insiste en que el camino de la economía verde pasa por "una evaluación seria del potencial de un país, la capacitación, y una voluntad política que se traduce en marcos normativos estables e incentivos".

"En muchos casos España marca la tendencia, pero no es cuestión de que un país señale el camino sino un intercambio de soluciones entre diferentes países y empresas", matiza Rafael Salgueiro, profesor de la Universidad de Sevilla, que insiste en que nos encontramos "en un momento de transición en el que se trata de sustituir un sistema económico enormemente eficiente por uno nuevo, y este cambio no va a ser gratuito".

"Por ejemplo, no se le puede pedir a la gente que deje de comer dos días porque vamos a resetear el sistema", agrega Salgueiro, que asegura que "junto con el marco normativo estable, tiene que existir un crecimiento económico más intenso que el que hemos tenido hasta ahora, y la voluntad clara de la ciudadanía". "Y hasta ahora estamos haciendo la transición si preguntarle a los ciudadanos cómo quieren que se gaste su dinero", enfatiza. Para Fernando Martínez Salcedo, en España "falta un debate sobre este periodo de transición, es decir, dónde estamos y hacia dónde vamos".

Ambos expertos coinciden en que el futuro de la economía global pasa por el verde. "No tiene sentido que una cuarta parte del mundo se coma seis planetas y medio. El escenario energético es clave, pero también lo es el social".

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