Diez firmas copan en la región el 83% del sector de la distribución

  • Andalucía es una de las comunidades con menos concentración en el comercio alimentario · Los operadores crecen pero sólo son el 4,3% de la facturación total

La tendencia es inexorable, y el mercado de la distribución alimentaria camina en dos direcciones: la pérdida de peso del negocio tradicional y una creciente concentración. En Andalucía, diez empresas del sector de venta minorista concentran ya el 82,9% de la superficie, 4,1 puntos más que en 2005.

Aun así, la región no es de las más significadas en la implantación de este fenómeno. Las tres enseñas líderes (Carrefour, Mercadona y Covirán) acaparan el 48,7% de la superficie, una cifra que está en la línea de Cataluña y Castilla La Mancha, las comunidades más atomizadas. En el País Vasco, esta cifra se eleva al 71% y en Baleares al 70,2%. Casi todas las autonomías superan el 50% de cuota.

Ésta es una de las conclusiones del informe encargado por la Confederación Andaluza de Empresarios de la Alimentación (CAEA) y elaborado por Cristina Campayo, profesora de Economía Aplicada en la Hispalense.

La autora del estudio no sólo se ha fijado en la concentración, sino también en la pérdida de peso del negocio tradicional especializado. Éste ha pasado del 31,3% de cuota en 2001 al 27,7% en 2008, mientras que supermercados e hipermercados pasan del 60,5% al 62,9%. Si no suben más es porque los hipermercados también han perdido dos puntos de cuota. La razón es la crisis: el consumidor cada vez tiende menos a realizar la compra de la semana en una gran superficie y más a adquirir justo lo que necesita cerca de su casa. El supermercado sí permite esta flexibilidad, de ahí que crezca en establecimientos pero sin embargo no en superficie.

Entre los principales grupos de distribución que tienen establecimientos en la región, cuatro son andaluces: Covirán, tercero en superficie; Mas, sexto; Grupo Alsara, octavo, y Cash Lepe, décimo con la marca El Jamón. Estas empresas han crecido de 2003 a 2008 un 11% en establecimientos y un 22,1% en superficie de venta. La implantación fuera de la región, con excepciones como Covirán, es además muy escasa: sólo el 4,3% de toda la facturación nacional en 2008 tuvo procedencia de empresas del Sur, que concentraron el 18,2% de los establecimientos (una cifra algo superior al peso poblacional andaluz). Dentro, como es lógico, la influencia es mayor: 84,2% de todos los establecimientos y 35,6% de la superficie de venta. Las 575 empresas asociadas a CAEA -en la que hay asociadas enseñas andaluzas y no andaluzas- suman una facturación de 12.750 millones de euros y emplean a 115.751 personas. El sector representa un 4,5% del PIB.

El margen de crecimiento es, según Campayo, bastante amplio, y la principal razón es que el gasto per cápita en alimentación de los andaluces representa el 87,4% del español, y el diferencial se acorta año a año. A pesar de ello, el gasto en este apartado pierde fuerza con respecto a otros (17,4% en 2004 frente a 16,9% en 2008), pero eso sí, en términos absolutos sigue en una senda positiva.

El negocio alimentario sigue representando la mitad en volumen del negocio tradicional. En España, un 29,1% de los establecimientos se dedican a este sector, una cifra que en Andalucía aumenta hasta el 30,4%.

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