"Si fomentas la especulación, es difícil que crezcan los emprendedores"

  • Aunque su espíritu sea crítico, Barrabés es un optimista confeso y nada ortodoxo: España tiene una enorme oportunidad si reenfoca su política empresarial y formativa y aprovecha su excelente clima

Comentarios 1

Carlos Barrabés (Benasque, 1970) es alto como un oso y robusto como un leñador. Intimida hasta que te ofrece la mano y comprendes que no piensa estrangularte sino charlar un rato del mundo que viene. Empresario, consultor de un puñado de multinacionales y vendedor de ideas, espabiló antes que nadie y montó uno de los primeros negocios de venta on line del mundo. Hoy tiene una tienda para montañeros de cinco plantas en su localidad natal y recorre el globo dando charlas sobre las esencias de la innovación.

-Su caso es un yes, we can a la española.

-Eso me ha gustado (se ríe un buen rato). A mí la vida me ha ido llevando un poco. Hay que intentar aprovechar las oportunidades. Por delante mía han pasado varias importantes. Una que tuve la suerte de entender fue la tecnología. Ha sido una oportunidad transversal, porque ha afectado a la sociedad económica y no económica. Es uno de esos cambios que transforman la humanidad. Estamos ahora en una metamorfosis como las que hubo en el Renacimiento o el Románico. Y está basada en un uso intensivo de la tecnología, que es ya una commodity. Cada minuto que pasa construimos entornos sociales sobre esa base tecnológica. El mundo está guiado muy frecuentemente por esa base. Gracias a ella es global y en él que compiten otras dos grandes claves: el diseño para diferenciarse y el conocimiento, el entender qué está ocurriendo. A todo esto se le podría llamar innovación.

-Vaya pastiche, con perdón.

-Recapitulo. La innovación tiene cuatro palancas: el conocimiento (saber lo que pasa), la tecnología, la visión global y el diseño, cuya importancia ya se intuye: no tiene más que fijarse en Apple.

-La clave de su éxito fue ver lo que significaría internet antes de que significase algo.

-Recuerdo una frase que me dijeron cuando fui al IESE a dar una charla en el año 97. Al acabar, uno de los profesores más importantes de la escuela me soltó: "Chaval, muy bien, pero que sepas que a los pioneros se los comen los indios". De hecho, quedamos muy pocos pioneros, así que el profe tenía razón. Uno tiene que saber entender el contexto cambiante. Lo importante no es descubrir youtube sino saber cuándo lanzarlo y fundamentalmente cómo.

-¿Intuye ya la siguiente revolución después de la red?

-Creo que sí. Las que vienen ahora son las que suceden en un mundo cuya base es la tecnología. Hemos vivido la revolución global gracias a la comunicación y la logística; estamos viviendo una revolución del conocimiento que llamamos innovación y vamos a ver también una revolución en las relaciones que estamos denominando web 2.0… y está la movilidad, que es la revolución de la inmediatez. En épocas anteriores, la base siempre era simple: en el Románico era la fe; en el Renacimiento probablemente el hombre. En estos momentos, la base es algorítmica, no geométrica. En esta multirrevolución vamos a vivir bastante más tiempo.

-¿Qué necesita España para ser un país más sólido?

-Tejido empresarial. Su configuración es excesivamente pequeña, necesitamos más empresas medianas. Las pequeñas generan mucho empleo, pero las medianas lo estabilizan. Las carencias de España en este sentido fundamentalmente tienen que ver con la necesidad de encontrar nuevas maneras de financiación. La banca española, con mucha diferencia, ha sido una de los grandes responsables de haber llegado hasta aquí y va a jugar un papel decisivo en el futuro. También el Gobierno y las propias empresas. Necesitamos un modelo que permita crear compañías medianas. Dicho esto, las empresas medianas no sólo necesitan un modelo financiero sino también otro educativo que incida en la formación profesional.

-¿Falta conocimiento?

-Lo que falta es extensión del conocimiento. España es un lugar con un nivel de conocimiento muy elevado, pero debemos ser capaces de extenderlo en la parte baja de la pirámide. La FP debe ser una manera real de acceso a un puesto de trabajo.

-¿Y pioneros?

-Es cierto que faltan, pero no se le pueden pedir peras al olmo. Si creas unas condiciones óptimas para la especulación, es difícil que crezcan los emprendedores beneficiosos.

-¿Es de los que opinan que aquí es imposible un Silicon Valley?

-España tiene dos valores muy buenos para convertirse en un centro tecnológico: una red de universidades muy importante y -crítico y definitivo- el clima. Europa es el único continente donde los centros más sofisticados están donde más frío hace.

-¿Y eso del calor?

-Cuando alguien tiene mucho dinero, puede elegir el trabajo que quiera y también su lugar en el mundo. Por eso la gente va a California o a Tokio. Es extraño que la California de Europa no sea un emporio.

-O sea, que tenemos futuro.

-Pese a haber cultivado melones en vez de tomates de pata negra, ahora tenemos una oportunidad. No soy nada pesimista.

-La crisis como catarsis.

-La quinta palanca de la innovación es la necesidad. Y funciona aún mejor mezclada con la pasión.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios