El número de familias que no pueden pagar la hipoteca se triplicará este año

  • El presidente de la AHE estima que la proporción de préstamos morosos se situará en un 2%, frente al 0,72% de finales de 2007 · La subida de tipos afecta con especial dureza a los créditos firmados en 2004 y 2005

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La hipoteca continuará siendo el principal azote de los hogares españoles; no en vano, éstos ya dedican más del 46% de su renta disponible anual a satisfacer las cuotas -frente al 31,7% de 2003-. Atendiendo a esta realidad y a que la economía del país empieza a sufrir "a todas luces" una crisis, el presidente de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Gregorio Mayayo, advirtió ayer que la morosidad de las hipotecas se situará a finales de 2008 en torno al 2%, una tasa que multiplica casi por tres la registrada al cierre del pasado ejercicio.

De acuerdo con el informe presentado por Mayayo a la asamblea general de la AHE, esa morosidad seguirá creciendo a un ritmo sostenido durante 2009, y lo hará a mayor velocidad que en el resto de los países del euro, ya que, según explicó, la "intensidad y la duración" de la desaceleración que padece España son imprevisibles. "En la primera mitad de 2008 ha crecido el paro, se ha reducido el crecimiento económico, ha crecido la inflación, el Banco Central Europeo mantiene elevados los tipos, los precios del petróleo están en máximos, el superávit se está reduciendo y han surgido conflictos y tensiones sociales que pueden afectar negativamente al conjunto de la economía", apostilló el responsable de la asociación.

A su juicio, esas circunstancias acentuarán, además, el deterioro que desde 2006 viene experimentando la actividad hipotecaria. De hecho, Gregorio Mayayo vaticinó, para 2008, un repunte de tan sólo el 5% para el saldo hipotecario gestionado por las entidades financieras (en 2006 aumentó un 23,3%), mientras que en 2009 este indicador presentará valores negativos por primera vez en su historia.

El incremento de la morosidad se ha estado alimentando de tres factores, fundamentalmente: la escalada de los precios de la vivienda (que ha obligado a las familias a pedir hipotecas muy altas), los tipos de interés (el Euríbor no encuentra techo y el BCE ha endurecido su política monetaria) y una creciente dificultad para acceder a financiación, como consecuencia de la crisis subprime.

Gregorio Mayayo apuntó, en relación con los tipos, que la subida del precio del dinero ha afectado con especial dureza a las familias que formalizaron sus créditos en 2004 y 2005 -cuando los tipos estaban más bajos-, pues su cuota mensual ha subido una media del 20%.

El presidente de la AHE aseguró, a este respecto, que el mercado tenía que corregir de alguna forma "los excesos cometidos entre 2003 y 2006", tanto en volumen de edificación y precios de la vivienda como en disponibilidad crediticia. En cualquier caso, se mostró convencido de que los hogares españoles están más protegidos que los europeos, gracias al elevado grado de riqueza inmobiliaria neta que han alcanzado durante el ciclo expansivo, que se podrá hacer líquida más fácilmente tras la última reforma legal del mercado para atender a "posibles necesidades sobrevenidas". En este sentido, Mayayo valoró la nueva Ley de Reforma del Mercado Hipotecario, que permitirá "acelerar la recuperación".

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