Dos países que viven del crédito exterior

  • España tiene sus cuentas más saneadas que Grecia pero los mercados las miran con lupa por su alto endeudamiento privado

España no es Grecia. El déficit presupuestario griego alcanzó en 2009 el 12,7% del Producto Interior Bruto (PIB). La tasa de ahorro nacional de la economía helena apenas llega al 8%. Las previsiones apuntan a que la deuda pública alcance este año el 125% del PIB, la mayoría de la cual -el 88% del PIB- está en manos extranjeras. "Y lo que más presión introduce a corto plazo: Grecia ha de amortizar unos 50.000 millones de deuda en 2010, lo que equivale a un 8% del PIB", subraya el director de Análisis de Banif, Alfonso García.

"España, con sus problemas, tiene un déficit público inferior al griego, la mitad de deuda pública, una tasa de ahorro nacional que dobla a la griega, y un calendario de amortizaciones mucho más holgado, sólo el 3% del PIB en 2010", agrega García, que destaca que "lo más preocupante de la economía española es su cada vez menor crecimiento potencial".

Pero ser tuerto en el país de los ciegos no significa ser el rey. Los mercados financieros miran con lupa las medidas del Gobierno porque la deuda total del sector privado equivale a casi cuatro veces el PIB español, la más alta de las economías occidentales. Entre 2000 y 2008, la necesidad de financiación de la economía española se multiplicó por cinco, pasando de 20.088 millones de euros a unos 100.000 millones en 2007 y 2008, según datos de Contabilidad Nacional del INE. Y el peso en el PIB de la necesidad de financiación, pasando del 3,1% de 2000 a superar el 9% tanto en 2007 como en 2008.

En otras palabras, de cada 100 euros de riqueza generada en 2007 y 2008 en España, nueve euros procedieron de crédito captado en los mercados financieros. Por lo tanto, la economía española se vio obligada a recurrir al ahorro externo para cubrir parte de sus necesidades de inversión, fundamentalmente para el sector inmobiliario.

"Hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades, especialmente entre 2006 y 2008, pidiendo hasta 100.000 millones de euros al año para mantener nuestro consumo", recalca el presidente del Observatorio Económico de Andalucía, Joaquín Aurioles. Cierto es que en los últimos 25 años -salvo en 1994 y 1995- España ha apelado a la financiación exterior para crecer y que en 2009 cayó a la mitad respecto a 2008. "Pero es lógico que nos exijan credibilidad debido a nuestra necesidad estructural de financiación ", concluye Aurioles.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios