"No vamos a rellenar los espacios disponibles con más de lo mismo"

  • El presidente de la Autoridad Portuaria de Cádiz, José Luis Blanco, apuesta por aportar en los terrenos libres del puerto valor para sus tres municipios pero con una oferta "singular"

José Luis Blanco acudió ayer a los desayunos informativos que periódicamente organizan Banco Santander y Diario de Cádiz, un encuentro que ayer se celebró en el Palacio de Congresos de Cádiz, para dejar muy claro el mensaje de que la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz que preside es uno de los grandes motores económicos, "sino el mayor", ahora mismo en la ciudad y en buena parte de la Bahía. No pareció descaminado exhibiendo las cifras. "Yo vengo a vender mi moto, pero es que mi moto es muy buena", bromeó, pero también recordó que la ciudad necesita un "desarrollo básico" y el puerto puede ser uno de los elementos que lo hagan posible.

La Autoridad, que se extiende en tres municipios, genera, calculó en su día la Universidad de Cádiz en un pormenorizado estudio, 10.859 empleos entre directos, indirectos e inducidos, lo que supone una cantidad de 260 millones de euros y las ventas se aproximan a los 1.300 millones de euros. Todo bajo su manto protector para el desarrollo de un buen número de empresas. Además, las inversiones que están en marcha en su órbita están muy por encima de cualquier otra en la Bahía. Las inversiones propias, que tienen su mayor dotación en la nueva terminal de contenedores, superan los 150 millones de euros; las privadas, incluido el nuevo hotel en el osario arquitectónico de Puerto América o la nueva grúa de la flamante concesionaria Concasa, están en torno a los 40 millones; y lo que tienen previsto otras administraciones son, principalmente en nuevos accesos, 24 millones. Nos vamos por encima de los 200 millones de euros casi garantizados en su totalidad, que metidos en un espacio fácilmente abarcable en Google Maps, como mostró durante el desayuno Blanco con el apoyo digital, tiene que generar un impacto en el entorno que lo rodea algo más que notable. La inversión, por definición (y bien hecha), es multiplicadora.

Entre inversión de la APBC, sector privado y administraciones hay casi 200 millones

Porque Blanco de lo que realmente quería hablar era de los retos del puerto y, para ello homenajeó a Forges con una viñeta sobre el terror que pueden producir en los niños las noticias. "Nosotros sólo queremos traer buenas noticias".

El primer reto que mencionó fue de orden técnico más que filosófico, la draga de la canal. Al fin y al cabo, un puerto vive, principalmente, de los barcos y los barcos tienen que llegar. Actualmente la draga está en proyecto, "porque los buques son cada vez más grandes y si queremos que atraquen aquí hay que alcanzar una profundidad mínima de 16 metros y estamos en 13. Si, además, conseguimos que la descarga de la draga no se vaya a doce millas, sino que la utilicemos para ampliar nuestra línea de muelle, solucionaremos otro problema y reduciremos costes".

El segundo reto tiene que ver con acomodarse a un futuro que ya no es tan futuro, la digitalización, el conseguir que todas las empresas que forman la familia del puerto de la Bahía y que operan en cada uno de sus muelles se vean interconectadas, con objetivos comunes y, por tanto, abaratando costes. Colaboración gracias a las nuevas tecnologías.

El tercer reto tiene que ver con la sostenibilidad. Explicó una serie de proyectos ya en marcha para que exista un control en todo el momento sobre la calidad del aire y evitar emisiones de una de sus principales actividades, como son las cargas y descargas de graneles, además del tránsito de vehículos. "En ese sentido, queremos ser absolutamente transparentes con los vecinos. Queremos que nos hagan todo tipo de sugerencias, además de que puedan estar totalmente informados en todo momento de los datos que aportan nuestros medidores a partir de la página web. Somos limpios y estamos dentro de todos los parámetros medioambientales, pero queremos serlo más".

El cuarto reto sobre el que Blanco se pronunció ayer, y con el que se extendió a preguntas del numerosísimo público asistente en el coloquio posterior a su conferencia, fue la integración del puerto en sus entornos urbanos. "Estamos haciendo el recorrido que otros puertos han hecho ya", dijo, reconociendo que se va con retraso, con mucho retraso, acerca del modelo necesario. Y él tiene muy claro que no se trata simplemente de eliminar una verja para que la gente pasee por el muelle, algo que a los portuarios nunca les ha hecho demasiada gracia. "Hay lugares donde la verja no se puede quitar porque la prioridad es la actividad portuaria". Pero hay mucho más terreno que no afecta a esa actividad y es ahí donde la Autoridad busca el modelo tras escuchar a técnicos y analizar estudios que, afirmó, ya están en marcha y muy avanzados. Hay una idea clara: "No vamos a usar esos espacios para poner más de lo mismo. No tienen sentido zonas comerciales porque ya hay muchos comercios cerrados en el centro de Cádiz. La oferta para estos terrenos tendrían que ser singular, pero esos proyectos no los tenemos. Nuestro suelo es atractivo para la inversión y esperemos que lleguen, pero en un entorno de tanta competitividad, como sucede en la actividad portuaria, tenemos que buscar cosas diferentes".

En Cádiz, buena parte de esa oferta tendría que centrarse en Puerto América, acompañando al nuevo hotel previsto que desbloquea un abandono de décadas. Pero la Autoridad Portuaria no es sólo Cádiz, y en El Puerto hay cuatro terrenos sin demasiada dificultad de ordenamiento que podrían resultar interesantes. Puntilla, Puerto Sherry y Valdelagrana cuentan con terrenos ociosos de la Autoridad que suman cerca de 250.000 metros cuadrados. Puerto Real no tiene demasiado, ya que La Cabezuela está prácticamente colmatada, no cuenta ni con un 15% libre de su espacio , pero quedan 3.000 metros cuadrados con posibilidades náutico-deportivas. Esta sería la aportación de los muelles a la integración con lo urbano. En cualquier caso, "nosotros tenemos que ofrecernos y darnos a conocer, pero tiene que ser la iniciativa privada quien entre".

Para actuar de reclamo, Blanco pide otras actuaciones que no están en su mano. "No hay duda de que el turismo de cruceros, con 300 atraques al año actualmente, va a crecer. Tenemos que estar ahí, pero nos faltan un aeropuerto con más conectividad del que tiene Jerez y más plazas hoteleras".

En su afán de ofrecer buenas noticias, Blanco dijo que el movimiento de mercancías ya está en niveles de antes de la crisis. "Las cosas empiezan a moverse, empezamos a repuntar".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios