Chaves recula y garantiza ahora su apoyo a Córdoba y Málaga para 2016

  • Si hace cinco días respaldó claramente la opción de la capital cordobesa, el revuelo levantado en tierras malagueñas le hace matizar · El candidato dirige su crítica al PP

Lo que tienen las campañas electorales. Donde dije digo, digo diego. Si el candidato del PSOE a la presidencia de la Junta, Manuel Chaves, aseguraba hace sólo cinco días en Córdoba su apoyo a que esta ciudad sea la Capital Cultural de Europa en 2016, ayer se empeñó en decir que de eso nada, que sus palabras se han usado de manera "torticera". El dirigente andaluz estaba en tierras malagueñas y el guión decía que había que matizar, teniendo en cuenta que en la ciudad de la Costa del Sol cayó como un jarro de agua fría que se decantara por una de las dos candidaturas.

En Antequera, y en una rueda de prensa improvisada para hablar de este asunto -su equipo se apresuró a repartir un dossier sobre las inversiones de la Junta en Málaga en materia de Cultura-, Chaves garantizó que esa neutralidad activa de la que ha hecho gala en esta legislatura y que el pasado miércoles dinamitó en Córdoba se mantiene intacta. "La he respetado escrupulosamente, y seguiré así", sentenció. Pero la prensa se encargó de recordarle sus declaraciones: "Apoyamos a Córdoba como Capital Cultural porque es la mejor oferta", dijo el candidato en un encuentro con comerciantes, donde insistió en que "fue la primera ciudad que me lo pidió, la primera con la que me comprometí y la primera en poner en marcha proyectos para mejorar su oferta". Una frase contundente, una declaración de intenciones en toda regla, pero Chaves mantuvo ayer que eso no significa que optara por una candidatura: "Yo dije que Córdoba estaba en mejores condiciones, y lo que quiero es que Málaga esté igual". El PSOE mantiene que no hay rectificación y sostiene que el trabajo que ya ha hecho la ciudad cordobesa la sitúa a la cabeza. Si las autoridades malagueñas siguen esa senda, apunta, el apoyo será similar.

Desde la primera fila de la rueda de prensa, Rosa Torres y Marisa Bustinduy, candidatas al Parlamento por Málaga, tomaban buena nota de las palabras de Chaves, lógico teniendo en cuenta que, sobre todo la primera -también es consejera de Cultura-, ha sido centro de las críticas de la oposición por el posicionamiento del jefe. Frente a ello, el candidato socialista puso en el punto de mira de sus reproches al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre (PP), a quien acusó de no tomarse en serio la candidatura de su ciudad y de "tomar la bandera de la Capitalidad para agitarla a su conveniencia". "Si se pone las pilas, tendrá mi apoyo", apuntó en referencia al responsable municipal, quien, garantizó, "nunca, nunca me ha planteado" la opción de Málaga. A sabiendas de la polvareda que pueden levantar sus declaraciones, Chaves se apresuró a decir que "será su palabra contra la mia, pero la única carta que tengo al respecto es la que tiene que ver con el acuerdo plenario".

Evidentemente, la postura de Chaves busca contentar a los ciudadanos de Málaga y a su partido en esta provincia, soliviantados después del apoyo del candidato a Córdoba. En su momento, fuentes del PSOE hablaron de que la posibilidad de mantener el cuarto diputado en el Congreso por la circunscripción cordobesa les animaba a pelear en este punto. Así se interpretó su anuncio de apoyo a la Capitalidad y el hecho de que Zapatero cambiara su visita a Málaga por un acto en la ciudad de la Mezquita. Los datos que había sobre la mesa apuntaban a que en la capital malagueña no había margen de crecimiento. Eso era hace cinco días. Ahora, y en su primera visita a Málaga en campaña, Chaves apoya las potencialidades de este lugar de cara a 2016 y, además, tiene un programa de actividades que recoge la presencia del presidente del Gobierno el viernes en Málaga. Esto, unido a las críticas a De la Torre por no "tomarse en serio" la Capitalidad, dejan claro el objetivo: perjudicar al PP en las urnas.

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