Aznar: "Los silencios del Gobierno se han interpretado como debilidad"

  • El ex presidente del Gobierno explica que la reforma constitucional "no debe ser un pago a plazos al secesionismo".

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El ex presidente del Gobierno José María Aznar ha advertido este jueves de que una hipotética reforma de la Constitución "no debe ser el pago a plazos de lo que ahora no estamos dispuestos a pagar al secesionismo catalán", por lo que ha rechazado un cambio en la carta magna para evitar la salida de Cataluña de España.

"Lo que está en juego es el pacto constitucional de 1978 que, en Cataluña, el nacionalismo ha dado por roto y ha destruido. Como respuesta, no cabe a mi juicio una reforma constitucional", ha manifestado Aznar durante el discurso de clausura en València del foro #IDEASFAES sobre educación y sanidad de la Fundación FAES que preside, en el que ha rechazado hacer declaraciones a los medios.

Ante esta situación, el expresidente ha llamado a "fortalecer la sociedad civil" para combatir "la mentira de una independencia dorada, gratuita y saludada por todo el mundo". La realidad, a su juicio, "es bien distinta" y ha citado razones como la fractura social, el "descrédito internacional" y "el abandono masivo de empresas que no ven ese paraíso secesionista por ninguna parte".

Aznar ha apelado también a evitar el contagio en la Comunidad Valenciana, una región que "está llamada a tener más influencia" y que "ha sabido hacer de su cultura un activo sin debilitar lo común", y ha insistido en que es uno de los objetivos principales de FAES: "Desterrar mitos interesados, derribar barreras ideológicas y poner luz donde otros solo ponen sombra". En definitiva, "distinguir las ideas de las ocurrencias". 

Silencios como muestras de debilidad

En el caso de Cataluña, ha denunciado que el 'procès' "ha pasado todas las líneas rojas" que existían "ante un desafío de tal magnitud". De hecho, ha asegurado que los independentistas no han interpretado los "silencios" del Gobierno como "muestras de prudencia" sino como síntomas de debilidad.

Por contra, Aznar cree que han vendido "la mentira de una independencia dorada, gratuita y saludada por todo el mundo, cuando la realidad es muy distinta". "La fractura social, el descrédito institucional y el abandono masivo de empresas que no ven ese paraíso secesionista por ninguna parte", ha ilustrado.

Pero "más allá de las reclamaciones independentistas", ha advertido que "lo que está en juego es el pacto constitucional del 78, el valor de la Transición y, por lo tanto, la continuidad histórica de España".

Un proceso que hizo de la Constitución "el terreno firme de encuentro entre los españoles" y que "en Cataluña, el nacionalismo ha dado por roto y ha destruido". Para Aznar, como respuesta "no cabe una reforma constitucional".

"Y lo diré muy claramente: si se acepta que se ha roto el pacto de unidad y diversidad, la reforma constitucional de la que se habla no debe ser el pago a plazos de lo que ahora no estamos dispuestos a pagar al secesionismo". Un punto de vista que, en su opinión, que comparte "la mayoría de españoles". 

"Nadie debe oponerse" a reformas en sanidad y educación

José María Aznar también ha urgido a la necesidad de acometer "reformas ambiciosas" ante el "serio problema de desestabilidad financiera" en el sistema del bienestar. Se ha mostrado partidario, por tanto, de que "la obligada pero indeseable concentración del debate público en asuntos identitarios no posponga debates que, al menos en España, son inaplazables".

Por tanto, considera que "nadie debería oponerse a una reforma profunda del sistema del bienestar", con "más niveles de flexibilidad", cambios en el sistema impositivo --aunque "las razones no hay que buscarlas en los impuestos que pagan los ricos"-- y "por supuesto, una reforma de la provisión de servicios públicos en sanidad y educación".

Aznar ha citado a Suecia como uno de los ejemplos internacionales que superó una quiebra tras "extremar la generosidad del sistema del bienestar" y, actualmente, disfruta de un sistema eficiente en el que "impera la libertad de elección del contribuyente y la competencia privada en sanidad y educación".

Junto a la sanidad y a la educación, ha advertido de la problemática del actual sistema de pensiones. "No podemos leer cada semana que solo tiene vida para diez años y esperar al décimo año", ha lamentado, en lo que ve "un error muy grave, más aún ante los retos democráticos actuales". 

Libertad de empresas, "antídoto al nacionalismo"

Desde la fundación que preside --y a la que espera "sumar un mayor número de amigos en toda España"-- , el expresidente ha llamado a "aunar energías y fortalecer la sociedad civil". "La libertad de familias y empresas es el mejor antídoto al nacionalismo", ha aseverado, para insistir que "esa mayoría debe ser convocada para reformular un gran proyecto de convivencia".

El expresidente ha enarbolado así la defensa de la libertad económica, una "lucha permanente" que "no se consigue, sino que se reivindica y se defiende todos los días", y para la que ve necesario reafirmar principios y valores.

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