Ekin impuso la 'ley del silencio' a la izquierda 'abertzale'

  • Los 'comisarios políticos' de ETA elaboraron un manual de seguridad que ordenaba el uso de transporte público y prohibía a los militantes ser fotografiados con el móvil

La obsesión por la clandestinidad dentro de la banda terrorista ETA llevó a los integrantes de la dirección nacional de Ekin, desarticulada el pasado lunes, a elaborar un sistema específico de seguridad para toda la izquierda abertzale que fue aprobado por la dirección etarra que en ese momento dirigía Javier López Peña alias Thierry.

El manual ordenaba el uso de transporte público y prohibía a los militantes hablar entre ellos de otras organizaciones del entorno o ser fotografiados con el móvil.

Según estas mismas fuentes, el texto elaborado por Ekin recibía el nombre de Segurtasun-EA y en el se incluían una serie de directrices a seguir en cuanto al funcionamiento interno para preservar la seguridad en los movimientos y actividades del entorno terrorista eludiendo la acción policial.

La primera vez que las fuerzas y cuerpos de seguridad tuvieron constancia de la existencia de este manual elaborado por ETA fue a partir del año 2008, concretamente en el marco de la investigación desarrollada en torno a las plataformas D3M y Askatasuna por su relación con la ilegalizada Batasuna de cara a las elecciones autonómicas vascas del año siguiente.

Concretamente, el manual Sergtasun-EA con las indicaciones generales y procedimientos concretos para los militantes de la izquierda abertzale fue hallado durante el registro de un local situado en Vitoria, que habitualmente era utilizado por organizaciones del entramado de ETA.

La conexión de estas directrices con la cúpula de ETA se evidenciaron meses después tras la operación desarrollada en mayo de 2008 por la Policía francesa en la localidad de Burdeos donde fue detenido Thierry junto a sus lugartenientes en el aparato político de la banda, Igor Suberbiola, Jon Salaberria y Ainhoa Ozaeta.

Fue el análisis de los documentos informáticos del entonces número uno de la banda terrorista donde se puso de manifiesto que fue la propia dirección de la banda quien había supervisado y autorizado este cambio en los comportamientos.

Mientras tanto, un grupo de familiares y allegados de las nueve personas detenidas en el País Vasco, Navarra, Cantabria y Aragón por su presunta pertenencia a Ekin opinaron ayer que el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, "sigue obsesionado con hacer la guerra".

Este grupo de personas próximas a los nueve arrestados ofrecieron una rueda de prensa en San Sebastián, donde Joseba Compains, hermano del detenido Eneko Compains, leyó un comunicado en el que mantuvo que "el objetivo de la represión es impedir la democracia".

Compains advirtió de que "será necesario parar la represión", además de "la denuncia y la movilización", para llevar "la paz y la democracia" al País Vasco".

Por este motivo, pidió a los ciudadanos que participen en las manifestaciones que tendrán lugar el sábado en las tres capitales vascas y el domingo en Pamplona.

Por su parte, el lehendakari Patxi López, denunció ayer la "paradoja sangrienta" que representa que la banda terrorista ETA y su entorno reivindiquen los derechos humanos como legitimación de sus actuaciones.

López intervino en la apertura del IV Congreso Internacional de Derechos Humanos organizado por el Gobierno vasco, que se celebra en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

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