España podrá acoger a refugiados por cupos

  • El Congreso aprueba la Ley de Asilo, duramente criticada por IU-ICV-ERC, que dice que ahora "la Italia quizá pre fascista de Berlusconi es más solidaria que la España democrática".

El Pleno del Congreso de los Diputados ha dado luz verde por unanimidad a la nueva la Ley de Asilo, Refugio y Protección Subsidiaria, un texto que reforma la legislación en vigor aprobada en 1984, para introducir las directivas europeas impulsadas en los últimos años e incorporar novedades como la posibilidad de que España acoja y reasiente a personas que viven en campos de refugiados de todo el mundo mediante cupos que se fijarán anualmente. No todos se han mostrado conformes con la decisión. Así, IU-ICV-ERC dice que con esta ley "la Italia quizá pre fascista de Berlusconi es más solidaria que la España democrática".

El texto, que salió adelante con el apoyo de todos los grupos parlamentarios con la abstención de UpyD, ha sufrido a lo largo de su tramitación parlamentaria la incorporación de un total de 220 enmiendas pactadas en el Congreso y en el Senado que según los portavoces de las distintas formaciones han contribuido a "mejorar" la propuesta inicial del Gobierno. 

Según explicó el portavoz socialista en la materia, Antonio Hernando, "el diálogo parlamentario ha sido fructífero", al igual que el diálogo social con las ONG que han participado con sus propuestas en el proyecto, consiguiendo "la mejora de una institución recogida en la Constitución" y consolidando la capacidad de España para "ofrecer y dar protección a quien la necesita". 

En este sentido, destacó la incorporación de la protección subsidiaria como estándar de protección "con rango jurídico propio", el reconocimiento del género, la enfermedad y la orientación sexual como causas de persecución, la incorporación de la posibilidad de reasentamiento, la ampliación de los plazos de reexamen de solicitud en territorio y la recuperación del trámite de urgencia, que sustituirá al denominado procedimiento abreviado que había propuesto el Gobierno y que "tenía demasiadas aristas". 

Por su parte, el portavoz del PP, Gonzalo Robles, destacó que "la labor parlamentaria ha dado sus frutos ya que la ley es distinta y bastante mejor que la que entró (en el Congreso) como proyecto del Gobierno". "Es una ley fruto del debate, el diálogo y la voluntad de servir a los más necesitados e injustamente tratados", señaló Robles, para incidir en que el texto "no ha perdido el norte de la protección de las personas indefensas" y ha "mejorado el procedimiento". 

Así, destacó que "el carácter de norma mínima ha quedado reflejado en el proyecto, que es más garantista" e incidió en que "se ha mejorado el procedimiento" con medidas como acotar los delitos graves que suponen la exclusión de una solicitud de asilo, la delimitación del principio de no devolución, la extensión de la protección a los menores y víctimas de persecución por motivo de género. "Son cuestiones que han mejorado sustancialmente la ley (...) Nos podemos sentir razonablemente satisfechos", aseguró. 

El mismo sentir expresó la portavoz de CiU, Mercé Pigem, quien puso el acento en que la nueva ley de Asilo mejora el concepto de tercer país seguro poniendo la doble condición para no admitir una solicitud procedente de un Estado de estas características que el solicitante sea readmitido en ese país y que existan vínculos por los que sería razonable que se desplazara al mismo. 

Por otro lado, el portavoz del PNV, Emilio Olabarría, lamentó que no se haya "conseguido introducir una buena definición de apátrida" en la nueva ley y advirtió de que la redacción actual "va a provocar problemas de interpretación". No obstante, afirmó que esta razón "no es suficiente para motivar un voto negativo", por lo que la formación respaldó la iniciativa. 

Sin embargo, el grupo formado por IU-ICV-ERC, que había anunciado que votaría en contra del proyecto porque con esta ley se pierde "una buena oportunidad para ser justos con la historia", finalmente lo respaldó. Según declaró el portavoz de la formación, Joan Tardá, "cuando en Francia se acogía a los refugiados antifascistas de España, el actual Jefe del Estado celebraba sentencias de muerte en el Palacio de Oriente (...) al lado del dictador". 

En su opinión, atendiendo a la nueva legislación de asilo "la Italia quizás pre fascista de Berlusconi es mucho mas solidaria que la España democrática comandada por un partido socialdemocrata". Entre otros aspectos de la ley, como la exclusión de los ciudadanos de la UE como sujetos de protección, la formación ha sido muy crítica con la modificación de la ley en lo relativo a las solicitudes de asilo en embajadas. 

Con la nueva ley, el solicitante no podrá cursar su petición de protección en una Embajada, sino que tendrá que pedir un visado al diplomático español que corresponda para viajar a España y tramitar la solicitud en el territorio. "Ahora tiene un capítulo propio y además, decimos que se va a regular", destacó el portavoz del PSOE, para quien esta modificación supone una mejora clara de la ley en vigor que recoge esta figura "en apenas unas líneas". 

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