Jiménez: "Aznar es insensible hacia las expectativas de cambio en el mundo árabe"

  • La ministra aboga por ejercer presión diplomática sobre Gadafi y aislarle y recuerda que los países aliados "no pueden entrar directamente en el enfrentamiento civil".

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La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación española, Trinidad Jiménez, ha afirmado que el ex presidente del Gobierno José María Aznar es "insensible"hacia la situación "tan grave" que está viviendo Libia y hacia las expectativas de cambio que tienen los ciudadanos de los países árabes en general.

Aznar criticó a los "países occidentales" que atacan al líder libio, Muamar Gadafi, ya que entiende que en los últimos años ha sido su "amigo extravagante".

Refiriéndose a estas declaraciones en una entrevista con la Cadena SER, Jiménez ha dicho que "resulta bastante sorprendente, cuando no completamente inadecuado, que un ex presidente cuestione una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas".

La Resolución 1973 autorizó la operación militar que desarrollan varios países en Libia, entre ellos España, para proteger a la población de los ataques del Ejército. La ministra ha recordado que hubo una "petición expresa" de la Liga Árabe para que se actuase y que si bien algunos países se abstuvieron en la votación del pasado 17 de marzo en el Consejo de Seguridad, "han dejado que la resolución salga adelante".

En este contexto, ha señalado que con esa resolución se pretende no solo su "proteger a la población libia de los ataques militares de su Gobierno, de propio dirigente", sino transmitir a "los gobiernos que estaban reprimiendo con fuerza y con violencia" el mensaje de que no pueden "tratar así a su propia población".

Jiménez ha expresado su sorpresa por el hecho de que, a su juicio, "el señor Aznar sea insensible hacia esta situación tan grave que se está viviendo y, sobre todo, hacia el impulso de cambio, de ilusión, de expectativas de progreso que se está consolidando en el mundo árabe".

Ahora hay "una situación inestable, compleja y difícil", pero "en el futuro va a consolidar un proceso de cambio en el mundo árabe" que es "muy estimulante y muy positivo", ha añadido.

Estancamiento en el conflicto

Ante la situación de estancamiento que algunos ven en el conflicto armado entre las fuerzas de Gadafi y los combatientes rebeldes que quieren derrocarle, Jiménez ha indicado que los países aliados que participan en la operación militar en Libia están autorizados a establecer una zona de exclusión aérea y vigilar que se cumpla el embargo de armas, pero "no pueden entrar directamente en el enfrentamiento civil".

"Lo que se hace es intentar frenar el avance de las fuerzas militares de Gadafi contra su propia población, y esto es lo que hace que se tenga la sensación de que el conflicto se estanca", ha explicado.

La ministra ha afirmado que el fin principal de la Resolución 1973 es "proteger a la población civil" pero también tiene un "objetivo político", porque "persigue que el pueblo libio pueda avanzar en sus legítimas aspiraciones de establecer un régimen que sea pacífico y sostenible en el tiempo".

Presión diplomática contra Gadafi

Por eso, lo que hay que hacer ahora es, en su opinión, "intensificar la presión política y diplomática" para que "Gadafi se sienta suficientemente aislado", no solo por parte de la comunidad internacional a través de Naciones Unidas, sino también por parte "de la Liga Árabe, de los países árabes que participan en la coalición y de la Unión Africana".

El líder libio tiene que entender que "ya no hay posibilidad de avanzar en un proceso de reformas" encabezado por él o por su entorno porque "se ha llegado demasiado lejos", ha subrayado Jiménez, que apuesta por un proceso político "inclusivo" que lleve a "un proceso democrático que pueda ser sostenible y pacífico".

Al mismo tiempo, se están "intensificando los contactos" con el Consejo Nacional de Transición, el órgano de gobierno de los sublevados, que ha recibido "un cierto reconocimiento internacional de interlocución", ha señalado la jefa de la Diplomacia española, que ha agregado que, antes de nada, "hay que lograr un alto el fuego".

Por otro lado, Jiménez ha defendido la manera en que han actuado los países europeos ante los procesos de cambio político que se desarrollan en varios países de Oriente Próximo y el norte de África pese a que puedan tener opiniones distintas en ciertas cuestiones.

"Yo creo que Europa está respondiendo razonablemente bien. Como Unión Europea, somos 27 países que hemos tenido que ponernos de acuerdo para ver cómo podemos reaccionar", ha declarado Jiménez, que ha destacado el hecho de que "desde el primer momento" se apoyaron "todos esos movimientos de cambio y de reformas y las manifestaciones pacíficas en la calle" a favor de "más democracia, más libertad, más derechos".

Apoyo económico en procesos de cambio

Pero cuando esos procesos se empiezan a consolidar, "tenemos que apoyarlos desde el punto de vista político pero sobre todo económico", ha recalcado la ministra, que ha dicho que eso es lo que han pedido países como Túnez y Egipto, donde triunfaron las revueltas populares.

Además, ha señalado la importancia de que sean "los propios protagonistas" de los procesos de cambio "los que los articulen y los que los conduzcan, porque si no carecerían de la legitimidad suficiente y de la fuerza suficiente para que se consoliden con el tiempo".

"Es difícil saber en qué momento podemos intervenir", ha admitido la titular de la cartera de Exteriores, que ha añadido que la comunidad internacional tiene que apoyar esos procesos "con determinación" pero "teniendo siempre bien claro que el proceso político pertenece a sus propias sociedades y no podemos apropiarnos de ello".

Críticas de Aznar sobre la situación económica

Jiménez también ha criticado los comentarios de Aznar sobre la capacidad de España para afrontar algunos retos económicos, como el pago de la deuda. En su opinión, "son absolutamente inaceptables e incomprensibles".

La ministra ha defendido el proceso de reformas emprendido por España, "con un gran esfuerzo colectivo y fruto de un consenso muy fuerte", que le ha permitido "ir superando poco a poco" la crisis económica y financiera y convertirse en "un país estable" en este aspecto.

"Francamente, hacer ese tipo de comentarios no solamente no ayudan, que nunca ayudan nada, nunca han pretendido en el Partido Popular ayudar, sino que además perjudican de una manera extraordinaria esos avances y esa consolidación, porque aquí la confianza es fundamental", ha resaltado.

En cualquier caso, ha concluido, "el Gobierno ofrece la suficiente confianza como para evitar que un comentario del señor Aznar pueda ponernos en riesgo, pero debería pensárselo un poco mejor".

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