Lidington deja claro en Madrid que no negociará la soberanía del Peñón

  • Reitera que el Reino Unido no hablará con España sin el consentimiento de Gibraltar. Margallo le responde que esta posición vulnera la Declaración de Bruselas y Utrecht

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El secretario de Estado para Europa del Reino Unido, David Lidington, insistió ayer en Madrid en que el Gobierno de David Cameron no negociará con España la soberanía de Gibraltar o el cambio del estatus de la colonia si no es con el "beneplácito de los ciudadanos gibraltareños".

En su conferencia en los desayunos de Nueva Economía Forum, centrada en el futuro de la Unión Europea y el papel del Reino Unido, no se refirió en ningún momento al contencioso. Sí lo hizo en el apartado de preguntas tras recibir una batería de ellas por parte de los periodistas, que le interpelaron sobre la cosoberanía, las relaciones de vecindad y otros asuntos.

Tras mostrar entre risas su sorpresa por las preguntas, Lidington dejó claro que "el Gobierno británico no va a llegar a ningún acuerdo (con España) que cambie el estatus de Gibraltar a menos que ese sea el deseo expresado libremente por el pueblo gibraltareño. Y no vamos a participar en ningún proceso de negociación de soberanía a menos que se haga con el beneplácito de Gibraltar", agregó.

El secretado de Estado británico subrayó que esta es la postura que ha adoptado el Gobierno de coalición formado por conservadores y liberales desde que llegó poder "y no ha cambiado. Ahora hay un nuevo Gobierno en España, y cuando hablo con mis homólogos españoles evidentemente escuchamos sus ideas y sugerencias, pero la postura del Gobierno británico es  la que he descrito", sentenció.

David Lidington fue presentado por el secretario de Estado español para la Unión Europea (UE), Íñigo Méndez de Vigo, que trazó un perfil muy somero del político británico en el que destacó que, como parlamentario, fue el autor de la Ley de Quiroprácticos. Y aprovechó para mostrarse convencido del importante papel que va a jugar Londres en la UE.

Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, respondió a Lidington que el rechazo del Reino Unido a reanudar la negociación bilateral sobre la soberanía de Gibraltar sin el consentimiento del Peñón contraviene "absolutamente los pactos firmados". 

Margallo se refirió a este tema en una rueda de prensa ofrecida junto al ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, en la sede del Instituto Cervantes en Madrid. 

A la pregunta de si la posición defendida por Lidington contraviene el llamado Proceso de Bruselas (1984), por el que ambos países se comprometieron a resolver el contencioso, García-Margallo contestó: "Absolutamente. Contraviene la Declaración de Bruselas y el Tratado de Utrecht".

Horas más tarde, García-Margallo, acompañado por los secretarios de Estado de Exteriores, Gonzalo de Benito, y para la UE, Íñigo Méndez de Vigo, se reunió con Lidington para tratar los distintos capítulos de la agenda bilateral, asuntos comunitarios y otros internacionales, en particular la política europea hacia el norte de África.

En un comunicado, Exteriores expuso que las autoridades españolas trasladaron al ministro británico "el deseo de mantener las mejores relaciones con el Reino Unido" y que, por ese motivo, consideran que la agenda "no debe tener ninguna limitación de contenidos".

Así, la parte española manifestó su deseo de "progresar en todo lo relacionado con Gibraltar, lo que debe incluir un diálogo con el Reino Unido en cuestiones de soberanía".

En cuanto a la cooperación regional, Asuntos Exteriores reseñó ante Lidington que España entiende que el formato del Foro de Diálogo "debe ser ampliado a la representación de las autoridades regionales españolas, de modo que haya simetría en la participación de las autoridades de ambos lados de la Verja".

Por último, la delegación española abogó por la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores españoles en Gibraltar.

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