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El PP llama a los jóvenes a una revolución contra el "socialismo injusto"

  • Apelan al espíritu de rebeldía de la juventud para poner fin a una etapa que lastran las altas tasas de paro, las dificultades para acceder a una vivienda o los problemas para la emancipación.

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El PP ha cogido la bandera de la revolución social en manos de los jóvenes para hacer realidad el cambio político y acabar con el socialismo "nostálgico, desconcertado e injusto" del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. A los jóvenes del PP, pero también a los que no tienen carné del partido, se han dirigido todos los altos cargos que han protagonizado la jornada de apertura del congreso de Nuevas Generaciones, que tiene lugar en Zaragoza con presencia de Mariano Rajoy y con la cúpula de Nuevas Generaciones ya renovada. La cordobesa Beatriz Jurado será la nueva presidenta.

María Dolores De Cospedal, Javier Arenas, Ana Mato, Soraya Sáenz de Santamaría y Esteban González Pons han apelado al espíritu de rebeldía de la juventud para poner fin a una etapa que lastran las altas tasas de paro, las dificultades para acceder a una vivienda o los problemas para la emancipación. Quizá ha sido González Pons el que más tajante se ha manifestado ante los jóvenes del Partido Popular, pues frente a un Gobierno socialista como el de José Luis Rodríguez Zapatero, que "promete imposibles y siempre decepciona" y que "no aporta nada" a la juventud, sólo cabe "la revolución".

Una generación "frustrada" de jóvenes como la actual "ha de ser una fiera y no convertirse en un enorme bostezo", debe seguir "queriendo cambiar el mundo" y tiene que alimentarse de indignación contra un Gobierno que no hace nada contra el aumento del paro, ha espetado el responsable de Comunicación del PP. Con guiños al libro Indignaos, del francés Stéphane Hessel, el dirigente de los populares ha pedido a los jóvenes que le "ganen el pulso" a Zapatero para propiciar que España siga teniendo "pulso".

Cospedal, quien como tantos otros de sus compañeros de dirección ha rendido homenaje a la primera presidenta de Nuevas Generaciones, la fallecida Loyola de Palacio, ha lamentado que cada vez más jóvenes se desengañen de la política por culpa de un Gobierno que "sólo se dedica a mentir". Por ello, por una "España de libertad y de progreso", les ha animado a ser "rebeldes", pero también "constructivos", para exigir explicaciones al Ejecutivo, o si no, para desalojarlo del poder.

Sáenz de Santamaría, antes de reclamar en España "políticas del siglo XXI", algo que sólo podrá traer el PP, en su opinión, ha asegurado que Zapatero y el PSOE "son lo más ni-ni que hay para la juventud española", ya que "ni tiene nada que decir ni se les escucha, ni tiene nada nuevo que ofrecer ni se les espera".

Unas horas antes, la responsable de Organización del PP, Ana Mato, prefirió los llamamientos a la esperanza, aunque una esperanza encarnada en el Partido Popular, que es la fuerza política, a su entender, que más fielmente asume las reivindicaciones de los jóvenes. Parafraseando el lema del congreso, "Es nuestro momento", Mato ha considerado a los jóvenes de hoy "los representantes de una generación que ha dicho 'basta'".

El presidente del partido en Andalucía, Javier Arenas, ha criticado que el Gobierno se pliegue a los deseos de Alemania de contratar a jóvenes españoles, pues lo que quieren esos mismos jóvenes es tener trabajo en su propio país. Para el candidato a presidir la Junta andaluza, el PP representa el progreso y el PSOE, el "bla, bla, bla".

Jurado, en su intervención, antes de ser designada oficialmente presidenta de Nuevas Generaciones, ha efectuado un discurso muy ajustado a esa línea, y así, ha animado a sus compañeros a "no tirar la toalla" y a movilizarse en pos del cambio político, es decir, en pos de la llegada del PP al Gobierno. Los jóvenes del partido han leído varios manifiestos, entre ellos uno contra la corrupción, y no han eludido referencias a la actualidad.

Por ejemplo, el presidente de Nuevas Generaciones de Madrid, Pablo Casado, para quien España no tiene por qué consentir que Angela Merkel "venga a dar limosnas" o que "un chino quiera comprar cuatro cajas" de ahorros. A su juicio, con el espejo de los jóvenes del Norte de África, los españoles también han de catapultar el cambio.

El congreso de Nuevas Generaciones no ha servido sólo para relevar a la cúpula que dirigían Nacho Uriarte y Ángel González -éste, durante la lectura del informe de gestión, no ha podido evitar las lágrimas-, sino también para que los altos mandatarios del partido incidan en la presión al Gobierno para que no permita que ninguna representación del entorno etarra se cuele en las elecciones de mayo.

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