Rajoy, sobre celebrar las elecciones en diciembre: "Todo es posible"

  • El presidente del Gobierno responde así a los periodistas a la pregunta de si la tramitación y aprobación de los presupuestos, aunque sea por el trámite de urgencia, le obligará a convocar las elecciones ya en el último mes del año.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no ha descartado que las elecciones generales se celebren en el mes de diciembre, toda vez que la intención del Ejecutivo es aprobar los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene antes de que se disuelvan las Cortes. "Todo es posible". Con esta frase ha contestado Rajoy, en una conversación informal con periodistas tras clausurar el Campus Faes, a la pregunta de si la tramitación y aprobación de los presupuestos, aunque sea por el trámite de urgencia, le obligará a convocar las elecciones ya en el último mes del año. 

Eso sí, no ha querido Rajoy entrar en detalles ni hablar de fechas concretas cuando se le ha preguntado, mientras dejaba claro que su intención es que las cuentas del Estado queden definitivamente aprobadas antes de disolver las Cortes. "Hombre claro", ha dicho. Esto supondría que los Presupuestos Generales del Estado de 2016 entrarían en vigor el 1 de enero, y los asumiría el próximo Gobierno que se constituya tras las generales, en lugar de prorrogarse las cuentas actuales. 

Por otro lado, Rajoy no ha querido pronunciarse sobre las últimas encuestas, algunas de las cuales dan un empate entre PP, PSOE y Podemos. "Ya veremos", ha señalado el jefe del Ejecutivo. Fuentes parlamentarias explicaron el pasado viernes que las elecciones generales podrían celebrarse el 13 o el 20 de diciembre, y que ese es el calendario que maneja el Gobierno pues le permitiría dejar aprobados los presupuestos. La intención del Ejecutivo, según las mismas fuentes, es que las cuentas se aprueben en Consejo de Ministros la última semana de julio o la primera de agosto. 

De este modo, el proyecto de ley llegaría al Congreso en los primeros días de agosto e, inmediatamente, se celebraría la batería de comparecencias de miembros del Gobierno para explicar el contenido de las cuentas de sus respectivos departamentos. Para ello, la Mesa del Congreso deberá habilitar un par de semanas del mes de agosto, interrumpiendo las vacaciones de los diputados, ya que la intención es celebrar el debate en pleno de las enmiendas de totalidad en la tercera o cuarta semana de este mes. A partir de ahí, la idea es que en septiembre se puedan debatir las enmiendas parciales que presenten los grupos parlamentarios y aprobar los presupuestos en el Congreso a mediados de mes. 

En el Senado se repetiría la tramitación con comparecencias, vetos y enmiendas, con la previsión de que las cuentas públicas puedan aprobarse por el pleno hacia la segunda semana de octubre. Una semana más tarde, el proyecto de presupuestos volvería al Congreso para su aprobación definitiva. Con ese calendario, el presidente del Gobierno podría disolver las Cortes unos días después de esa aprobación, hacia el 20 de octubre. Sumados los 54 días de plazo que obliga la ley desde la convocatoria de los comicios hasta el día en que los electores depositen su voto en la urna, llevaría las elecciones generales al 13 o incluso al 20 de diciembre.

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