Rajoy cuestiona que España pueda aunar la representación iberoamericana en la cumbre

  • Pajín asegura que podría ser "oportuno" y "bueno" para el continente latinoamericano contar con la ayuda española.

El presidente del PP, Mariano Rajoy, exigió hoy que España esté presente en la reunión del 15 de noviembre en Washington con "silla propia" y no como portavoz de los países iberoamericanos, tal y como le propuso el presidente de El Salvador al jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, durante su asistencia a la XVIII Cumbre Iberoamericana. Mientras, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, opinó todo lo contrario y consideró "oportuno" e incluso "bueno" para los países del continente latinoamericano que España les represente ante el G-20, donde Argentina, México y Brasil ya cuentan con voz propia.

Rajoy afirmó que la asistencia de España a la Cumbre de Washington "requiere claridad y la requiere pronto". "A mi me gustaría que España estuviera con un asiento exactamente igual que el de los demás", destacó, tras recordar que a esta cita internacional van a acudir países como Indonesia o Corea del Sur con un PIB y un nivel de riqueza inferior al de España. Sin embargo, aprovechó para criticar cómo se está gestionando la presencia de España en la cumbre. 

"Se nos dijo que íbamos a ocupar la segunda silla de Francia porque este país va como presidente de turno de la UE, luego se nos dijo que íbamos con Brasil, luego en representación de los países árabes y ahora parece que podemos ir en representación de los países iberomericanos aunque Argentina, Brasil y México van por su cuenta", señaló Rajoy, en referencia al ofrecimiento del presidente de El Salvador para que Zapatero sea portavoz del bloque iberoamericano en la reunión que se celebrará el próximo 15 de noviembre en la Casa Blanca sobre la crisis financiera.

"No sé cómo podemos representar a la vez las posiciones de Venezuela, Bolivia y Nicaragua y las posiciones de otros países como Chile o Perú", señaló el líder del PP, que deseó que "España esté con una silla propia, como puede estar Italia o cualquier otro". Aunque reiteró su apoyo al Gobierno para conseguirlo, pidió al Ejecutivo que saque "consecuencias" de lo que está pasando porque "la política internacional es muy importante" y en la pasada legislatura actuó "con una frivolidad verdaderamente sorprendente". "Y como tantas veces en la vida, uno acaba recogiendo lo que siembra", resaltó. 

Por su parte, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, consideró que sería "oportuno" e incluso "bueno" para los países de Iberoamérica el que España les represente en la cumbre internacional del 15 de noviembre en Washington y destacó el apoyo que estos países le han dado a Zapatero durante la XVIII Cumbre Iberoamericana para que España esté presente en la conferencia. Destacó asimismo que varios países de Iberoamérica ya se han pronunciado a favor de que España acuda a la conferencia y subrayó la "relación estrecha" que une nuestro país con América Latina.

"España, por el peso que tiene en el mundo, por su sistema financiero que ha demostrado su fortaleza en estos meses, las relaciones con estos países y la sensibilidad y el conocimiento de ellos, sería oportuno y bueno, para ellos también, que la voz española esté ahí", señaló en declaraciones a los medios tras un desayuno del Fórum Europa con el presidente de Asturias, Vicente Álvarez Areces. "Siempre hemos defendido la importancia de la voz de los países de renta media en todos los foros internacionales", recalcó la número tres socialista.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios