Ricart, condenado por el triple crimen de Alcácer, sale de la cárcel tras 20 años

  • El Rubio se beneficia también de la anulación de la doctrina Parot La Audiencia de Valencia ordenó ayer su puesta en libertad

Miguel Ricart, el único condenado por el triple crimen de Alcácer (Valencia), salió ayer de la prisión de Herrera de La Mancha, en Ciudad Real. Eran las 17:39. No le esperaba nadie.

Ricart, conocido como el Rubio, fue condenado en 1997 a 170 años por secuestro, violación y asesinato de las adolescentes Miriam García, Toñi Hernández y Desirée González en noviembre de 1992. Debió ser excarcelado en 2011 pero un año antes se le aplicó la doctrina Parot. Sus beneficios penitenciarios se computaron entonces sobre el total de la condena y se fijó su nueva fecha de salida en 2023. Pero el varapalo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha acelerado su libertad. El Rubioha permanecido algo más de 20 años en prisión mientras sigue desaparecido el otro acusado del triple crimen, Antonio Anglés.

Ricart dejó la prisión en cumplimiento de una orden de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Valencia, que acordó por mayoría su inmediata puesta en libertad al estimar que se han cumplido las penas impuestas. El tribunal valenciano desestimó los escritos presentados por la Abogacía del Estado, la Asociación Clara Campoamor -acusación popular- y dos acusaciones particulares -padres de dos de las víctimas-, contrarios a la excarcelación y a favor del mantenimiento de la doctrina Parot. En la decisión adoptada consta un voto particular.

Horas más tarde, Ricart, con la cabeza cubierta con un pasamontañas y vestido con una sudadera blanca, abandonó las inmediaciones del presidio en un taxi. Lo hizo después de esquivar y hacer oídos sordos a las preguntas de los periodistas.

El Rubio fue protagonista de un crimen que conmocionó al país. Los cadáveres de las víctimas fueron encontrados en una casa abandonada del paraje de La Romana. Su detención se produjo en enero de 1993. Ricart, que se desdijo en el juicio de su primera inculpación en unos hechos por los que aún se busca a su amigo Antonio Anglés, insistió desde la cárcel en que él no mató a las niñas, según han narrado algunos de sus ex compañeros en los últimos días a los periodistas que hacían guardia en la puerta de la cárcel.

Según reveló Ricart a esos reclusos, Anglés le ofreció 500.000 pesetas por enterrar unas bolsas, y sólo en el momento de enterrarlas se dio cuenta de que eran los cuerpos de las niñas.

La excarcelación de Ricart se produce en la misma semana en la que, también como consecuencia de la anulación de la doctrina Parot, han salido de esa cárcel Juan Manuel Valentín Tejero, asesino de Olga Sangrador, y Emilio Muñoz Guadix, uno de los autores de la muerte de Anabel Segura.

La presidenta de la Asociación Clara Campoamor, Blanca Estrella Ruiz, advirtió que "bajo la conciencia y responsabilidad" de la Fiscalía General del Estado va a quedar lo que pueda suceder tras la excarcelación de Ricart. "No se trata tanto de que no se haga justicia con nuestros hijos sino de que otro padre y otra madre pasará por esto", avisó.

Ruiz subrayó que ante la puesta en libertad de el Rubiono se puede adoptar ninguna medida legal porque cualquier vigilancia sobre él sería ilegal. "Otra cosa es que el Ministerio del Interior, que está muy preocupado, y que así lo ha transmitido, ponga en alerta a la Guardia Civil en los pueblos donde tenga conocimiento de que pueda ir". No obstante, resaltó: "Estos son violadores y asesinos, pero tontos no son", al tiempo que calificó de "irresponsabilidad tremenda" la puesta en libertad de Ricart. "Los españoles no merecemos tener en las calles a violadores y asesinos. La justicia nos ha hecho un daño tremendo a todos españoles", lamentó la presidenta de la entidad, que dijo que en Valladolid, padres y madres no dejan salir a sus hijas a la calle [por la puesta en libertad del violador del ascensor y del asesino de la niña Olga Sangrador]".

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