Wert no se ve desacreditado por el revés de los rectores a la reforma de grados

  • Insiste en que la medida que impulsa su departamento "no contempla ningún plazo" El ministro asegura que el Gobierno está abierto a discutir con el PSOE sobre educación

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, continúa impertérrito defendiendo las medidas de su departamento a capa y espada. En la oposición de buena parte de la comunidad universitaria, y sobre todo de los rectores, a la reforma de grados, Wert no aprecia ningún descrédito hacia su gestión. Para el ministro, la moratoria acordada por los máximos responsables de las universidades españolas "no implica desacreditar a nadie". Wert, que ayer asistió en el Congreso de los Diputados a una reunión de la comisión de Educación, insistió en recordar que ofertar carreras de más corta duración que las actuales es algo opcional.

"Respeto mucho la opinión de cualquier colectivo y, en concreto, la de los rectores", señaló Wert, pero el real decreto sobre flexibilización de la duración de los títulos universitarios, en vigor desde ayer, "no contempla ningún plazo".

El ministro aseguró que "más que hablar de moratoria habría que hablar de automoratoria" por parte de las universidades porque son ellas mismas las que "tienen la capacidad de ofertar los grados de 3 años". "La moratoria [acordada el pasado lunes por la Conferencia de Rectores de las Universidades (CRUE)] será la que se derive de su acción o inacción, no tiene nada que ver con el decreto que no establece plazo alguno", explicó el titular de Educación. Los rectores acordaron por mayoría darse una moratoria de dos cursos para aplicar la reforma, de manera que los campus no ofrezcan a los estudiantes carreras de tres años antes de 2017.

Wert insistió en que él no ve que esas decisiones o "desencuentros" tengan que implicar "desacreditar a nadie". El ministro subrayó que habrá que ver al final qué universidades"presentan a verificación grados de tres años y ya está. Eso lo vamos a ver en breve, algunas universidades ya han anunciado que lo van a hacer", resaltó Wert. El ministro también negó que el fin de este Real Decreto tenga como fin ahorros o recortes, porque de lo que se trata es de "alinear la oferta de nuestro sistema universitario con lo que es el sistema que muy mayoritariamente se aplica en aquellos países con los que tenemos una relación universitaria más estrecha". Wert citó a Francia, Italia, Reino Unido, Alemania, Bélgica y Holanda. "Estamos hablando de configurar [los grados] con una flexibilidad mayor" y, a partir de ahora, "las propias universidades decidirán a qué velocidad lo adoptan e incluso si lo adoptan", según Wert, que subrayó que son ellas "las que deciden aplicarlo, cómo y cuándo".

Por otra parte, el ministro admitió que un pacto educativo "siempre es deseable" y que el Gobierno está abierto a discutir con el PSOE y con cualquier otro partido qué se puede hacer para dar seguridad, estabilidad, calidad y proyección de futuro al sistema educativo español. Wert se refirió de esta manera al hecho de que el líder socialista, Pedro Sánchez, mostrara ayer su voluntad de llegar a un acuerdo con el Ejecutivo sobre educación. "Un pacto educativo siempre es deseable", enfatizó Wert, añadiendo que "si hay una voluntad sincera" del PSOE, teniendo en cuenta que es el primer partido de la oposición, o de cualquier otra fuerza política de discutir "de verdad" qué se puede hacer "de conjunto para dar seguridad, estabilidad, calidad y proyección de futuro" al sistema educativo, "con toda seguridad el Gobierno está abierto a esa discusión".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios