Zapatero y Rajoy escenifican las casi nulas posibilidades de llegar al pacto

  • El presidente del Gobierno y el líder de la oposición confrontarán hoy sus respectivas recetas para sacar al país de la crisis · El portavoz socialista se reunió ayer con el representante de CiU

Tras la propuesta de consenso nacional lanzada por el rey Juan Carlos, dentro de sus competencias constitucionales y recogiendo el sentir mayoritario de la sociedad española ("a voces", dijo el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida), el Pleno del Congreso de los Diputados asistirá hoy a un nuevo cara a cara entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy. Ambos escenificarán las escasas posibilidades de llegar a un Pacto de Estado por la poca credibilidad del Ejecutivo socialista y la nula voluntad de acuerdo del principal partido de la oposición.

A tenor de las últimas manifestaciones de dirigentes socialistas y populares de segundo nivel, los dos primeros espadas de la política patria protagonizarán hoy un nuevo episodio de desencuentro, que dificultará el gran Pacto de Estado que ayer mismo empezó a buscar con poca convicción el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, con el máximo responsable parlamentario de CiU. Esta ronda de conversaciones se prolongará hasta el próximo día 26, con el PP como último interlocutor, pero presumiblemente ese gran acuerdo saldrá hoy ya muy debilitado del debate de la Cámara Baja.

En víspera de este encuentro en la cumbre, la portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, calificó de "errática" la política económica del Gobierno, dejó claro que "no podemos gobernar por el PSOE" y subrayó que "nosotros sí sabemos cómo salir de la crisis".

La dirigente parlamentaria popular adelantó que para que su partido suscriba un gran pacto de Estado en materia económica "el Gobierno debe rectificar sus políticas económicas" (y citó expresamente "cómo rectificó la política antiterrorista"). "Hay excesivo gasto y escaso rigor económico", agregó Sáenz de Santamaría, que, en este análisis, subrayó la pérdida de credibilidad de Rodríguez Zapatero.

Entre las diferencias más importantes, la número tres del PP destacó que su partido no está de acuerdo con las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno, y manifestó que su partido no dará su apoyo al Ejecutivo de Zapatero porque "España no puede volver a equivocarse".

En una excusa un tanto pueril, Sáenz de Santamaría descalificó la ronda de conversaciones iniciada por el portavoz del Grupo Socialista por el orden de los interlocutores. A su juicio, el hecho de que el PP sea el último devalúa el propio proceso de diálogo. Con todo, se mostró dispuesta a acudir a la cita, aunque advirtió que "el Gobierno debe llevar los deberes hechos".

En su comparecencia pública, José Antonio Alonso se mostró sorprendido por la reacción del PP, porque en la reunión previa con su secretario general, Eduardo Madina, no puso ningún inconveniente por el orden de las conversaciones.

El portavoz socialista, que aprovechó una pregunta periodística sobre el orden de intervención para bromear en público sobre "nosotros" y "ellos" -rara avis, pero con toda la razón para el choteo-, prefirió eludir pronunciarse sobre la posición final del PP hasta no escuchar hoy a su líder, y destacó que "el bien común" y "el interés general" son los motores de la negociación iniciada ayer a la espera de "buena fe" por parte del resto de los grupos parlamentarios. "El objetivo es que trabajemos todos por el bien común", resumió Alonso.

El máximo representante del Grupo Socialista declaró que hoy será el "juicio definitivo", e insistió en que el Gobierno se está dejando la "piel en la lucha contra la crisis".

En el debate del Pacto de Estado, el portavoz de ERC, Joan Ridao, se mostró convencido de que "el Gobierno no tiene intención de llegar a acuerdos", y "el Gobierno sigue instalado en una resignación autocomplaciente". Joan Herrera, de IU-ICV, dijo que "la voluntad de un Pacto de Estado es más bien escasa".

En cuanto a la reunión con el portavoz de CiU, José Antonio Alonso dijo que el "balance" era "positivo". "Hemos constatado la voluntad positiva de llegar a acuerdos", agregó.

El portavoz socialista aseguró que los principales asuntos tratados en este primer encuentro tenían que ver con la "austeridad" y la "nueva economía".

Por su parte, Duran Lleida destacó el contenido "exclusivamente económico" de las conversaciones, y apuntó que, en caso de que no sea posible un Pacto de Estado, era posible alcanzar "acuerdos puntuales".

En concreto, se refirió a la Ley de Morosidad, que "el PSOE desfiguró con sus enmiendas". "Espero que ahora se traduzca en una actitud distinta", explicó el político catalán calibrando la dimensión del acuerdo.

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