Zapatero y Rajoy acuerdan negociar reformas estructurales y de la Seguridad Social

  • Anuncian una convocatoria para avanzar en el Pacto de Toledo en 15 días · Aplazan el debate sobre la renovación del Tribunal Constitucional y se dan unos días para "seguir hablando"

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, acordaron hoy crear una mesa bilateral para negociar las reformas estructurales que precisa la economía española, y consideraron oportuno convocar el Pacto de Toledo para estudiar cambios en la Seguridad Social.

Zapatero y Rajoy mantuvieron hoy una reunión de hora y media, la segunda de esta legislatura, en la que analizaron las medidas excepcionales tomadas por el Gobierno para ayudar al funcionamiento del sistema financiero, sobre el que ambos alcanzaron un entendimiento "bastante amplio", según aseguró el jefe del Ejecutivo.

También coincidieron en que el Banco de España tenga un papel relevante en una de estas medidas, la relativa a la compra de activos financieros por parte del Estado, una misión de "gestión" que, según Zapatero, le debe corresponder a esta entidad por su "acreditada reputación". Rajoy apuntó en este sentido que el organismo supervisor debe estar presente en todas las operaciones y "no es razonable" que sea el Ministerio de Economía el que decida.

El jefe del Ejecutivo dijo que ha visto una actitud bastante receptiva por parte de Rajoy, que confió en que se plasme el próximo lunes por la tarde cuando los dos decretos-ley de medidas financieras se tengan que ratificar en el Congreso. El líder del PP no quiso, sin embargo, avanzar el sentido de su voto, que dependerá, apuntó, de dos condiciones: que los recursos públicos lleguen a las pymes y que se garantice la transparencia de su gestión.

Una transparencia que, según insistió Zapatero, será "máxima", como también el control y el rigor en el uso de los recursos públicos necesarios para afrontar la crisis financiera. Zapatero prometió a Rajoy que le informará con detalle de los reglamentos que desarrollen ambos decretos antes de aprobarlos, y e concreto le dará cuenta de los detalles sobre los límites, el precio y el modelo de compra de activos a las entidades financieras

Preguntado una vez más sobre si puede garantizar que las medidas de apoyo al sistema financiero lleguen a ciudadanos y empresas, Zapatero lamentó el "debate falso" que se ha abierto sobre esta cuestión. Así, aseguró que las medidas ayudarán "a todo el país", porque si si el sistema financiero no funciona tampoco pueden hacerlo las empresas al no contar con crédito para su actividad y no pueden crear empleo, lo que tendría consecuencias para las familias, y añadió que el Gobierno incentivará que los recursos que presten las entidades "lleguen a los ciudadanos".

En cuanto al Pacto de Toledo, señaló que quiere convocarlo antes de quince días para que, todos, incluidos empresarios y sindicatos, empiecen a "trabajar con urgencia" en la "renovación de los criterios" de la Seguridad Social. En este sentido Zapatero apuntó que aunque el sistema está en una buena situación, "hay que anticipar el trabajo" y pensar en su sostenimiento dentro de quince años.

Pese al buen entendimiento en las cuestiones financieras, Zapatero y Rajoy mantuvieron posiciones opuestas sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2009, unas cuentas que, según insistió el presidente del PP, el Ejecutivo debería retirar. El presidente del Gobierno, por su parte, reconoció que es tradicional que el principal partido de la oposición se oponga a los presupuestos, aunque consideró que el PP debería plantearse, dada la situación económica, si ésa es la mejor postura, y lamentó que Rajoy no abriera "ni una rendija" de apoyo.

Zapatero insistió no obstante en destacar los puntos de encuentro y aseguró que le interesa "sobremanera" llegar a un acuerdo con el PP y el resto de los partidos en lo que a los organismos reguladores se refiere, porque las legislaciones y normas que los rijan "se van a proyectar sobre el tiempo y no deben depender de un cambio de gobierno". También consideró que "sería adecuado" que la reforma de la supervisión y regulación financiera tuviese "carácter europeo".

En la reunión, ambos líderes decidieron aplazar el debate sobre la renovación del Tribunal Constitucional y acordaron darse unos días para "seguir hablando".

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